Variaciones no aptas para puristas

Por Irreductible, el 16 junio, 2011. Categoría(s): musica clasica • perlas de la musica ✎ 18

Tanto al clavicordio, como al coro, al cello o al piano pocos artistas simbolizan tanto la perfección como Johann Sebastian Bach. Escuchando obras como las variaciones Goldberg (mis favoritas al piano de Glenn Gould), la excelsa y eterna suite número 3, su sarabanda o sus suites para cello, uno diría que no deberían tocarse… que deberían dejarse tal cual y no andar con experimentos, adaptaciones o remixes extraños.

Sin embargo, de vez en cuando, tampoco viene mal revitalizar el mito. Expresar de otras maneras que la música no es intocable (valga la expresión) o sagrada. Salir un poco de los dogmas y atreverse a innovar y desmitificar.

Mediante un correo electrónico, Myriam Poma me envía esta versión del preludio de la suite para cello número 1 de Bach y creo que no estaría mal compartirla en la Aldea por varias razones. Primero para molestar un poco a los puristas que a menudo olvidan que el propio Bach, en su tiempo, fue un genio de las adaptaciones, variaciones y remezclas. Segundo porque se trata de una gran interpretación del magnífico cello Steven Sharp Nelson, uno de esos nuevos músicos que se ha empeñado en hacer divertida, asequible y diferente la música clásica.

Pero sobre todo porque de vez en cuando me gusta cometer esos pequeños pecados veniales de remover y bajar de los altares y pomposos escenarios de arquitecturas barrocas a los que algunos han destinado la música clásica.

Un video que ofrece una curiosa versión del preludio de Bach para 8 cellos que deriva en variaciones y que por supuesto, no mejora la original, pero sí consigue aportar algo en el duro trabajo de acercar la música clásica a los reticentes oídos de algunos públicos en la actualidad.



18 Comentarios

  1. Pues si quieres llevar esto al extremo, escucha Switched-on Bach de Wendy Carlos (la misma de la banda sonora de la naranja mecánica), son 13 piezas adaptadas al sintetizador. Es un experimento que a mi personalmente me gusta mucho, pero entiendo que un purista se pueda tirar de los pelos.

  2. Es que, hablando de los puristas, no sé qué sentido tiene ponerle puertas al arte. El que quiera versiones estilísticamente correctas, las tiene hasta aburrirse y el que quiera versiones innovadoras pues también tiene derecho a crearlas y a disfrutarlas. Cada uno que escuche lo que le apetezca en cada momento.
    Además, me parece retrógrado establecer una veneración sagrada a obras humanas para hacerlas intocables. Lo que alguien ha hecho público está ahí para todos, con todas las consecuencias. Esa es la idea del procomún. El que no quiera que se hagan obras derivadas pues que no las publique.

  3. Para gustos, colores.

    Personalmente la original hasta ahora es la que me gusta. Quizás porque el cello me gusta solo, como el ron 🙂

    Eso no quita que esta interpretación tenga su momento, y que además está trabajada y bien hecha 🙂

  4. La verdad, es simpática y poco más. La melodía que añade encima, aunque inspirada en la música de Bach, tiene un sabor romántico que no casa bien con el original. De hecho, pocas cosas menos interesantes que una interpretación «romántica» de Bach.

    En cuanto al respeto, es complicado. Porque, ¿qué pasa con la voluntad del autor? Ciertamente el autor, entendido de esa manera, es una figura relativamente reciente, pero es la que nos toca. Cuando uno altera una obra está yendo contra la manera en que lo concibió su creador. Y eso puede ser interesante en muchos casos, pero en algunos, cuando resulta evidente que el 99% de la gente no va a mejorar lo que creo el primero, ¿para qué hacerlo?

    Además, muchas veces las modificaciones traicionan lo verdaderamente original de la obra porque consigue apreciarlo. Kundera, en uno de sus ensayos, copia un fragmento de «La consagración de la primevera» dirigida por Bernstein y debajo copia la partitura original. Bernstein altera los tiempos, los hace más simples y, en opinión de Kundera, traiciona el lenguaje musical de Stravinsky.

    Otro tanto sucede en el teatro. Samuel Beckett fijó la manera en que quería que se interpretaran sus obras y dejó nombrado en su testamento a un apoderado para que se asegurara de que su voluntad era respetada. He visto adaptar a Shakespeare en ocasiones con una libertad que era más bien libertinaje, cambiando incluso el sexo a los personajes. Y si la obra funcionaba, la inmensa mayoría de las veces no era por que la adaptación aportara nada demasiado interesante, sino porque era Shakespeare, y hay que tener mucho talento para realmente destrozarlo.

    Por otro lado, cada interpretación es una recreación. No podemos escapar a eso. E inevitablemente cada reinterpretación implica una actualización al momento en que se realiza porque las ideas y la atmósfera que originalmente acompañaban a una obra no se pueden recuperar por más que uno se empape en el pasado.

    Al menos los novelistas sólo tienen que lidiar con los traductores, y si uno lee la lengua original, hasta puede prescindir de ellos.

  5. No deja de ser una curiosidad, Leopold Godowsky, músico nacido en Polonia, «compuso» 53 estudios sobre los estudios de Chopin, es decir, hacía una versión más difícil delo que técnicamente a veces es ya complejo (ver, por ejemplo, el estudio op. 10 n º 12, revolucionario, donde hizo una paritura para tocarlo sólo con la mano izquierda).También Carlos Saura en su película «Iberia» hace una serie de versiones de la «Iberia» de Isaac Albéniz, algunas creo que están conseguidas, otras no tanto, pero en fin, esto es el mundo del arte, nunca hay una opinión unánime (afortunadamente)

  6. Hmmm… No está mal. En uno de los discos de «Clásicos Populares» (ahora no sé si el primero o el segundo) viene una versión del concierto para dos mandolinas de Vivaldi interpretado por Bobby McFerrin. Muy recomendable también.

  7. No me gusta mucho esta versión, no por ser purista, más bien por la repetición continua de la primera parte de la pieza.

    Se oye mas como un tema mas relajado y de ambiente meditativo, no se exactamente como lo pueda describir no soy muy conocedor de musica, jeje.

    No se como se oiga pero con violines o algo de organo se oiria interesante.

  8. ME ENCANTÓ, no soy de los que les gusta ni medianamente la música clásica, salvo contadas execiones. Pero presentarla así, realmente reaviva las ganas de quedarse maravillado escuchando la música. Mi enhorabuena para los que lo hicieron posible.

  9. Esta concretamente es una de mis piezas favoritas de Bach. El experimento es divertido y lo esencial es que Bach brilla igualmente. Te la recomiendo interpretada por Rostropovich, es sublime. Saludos.

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Por Irreductible, publicado el 16 junio, 2011
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