Hay crisis más preocupantes que la económica

Por Irreductible, el 16 octubre, 2011. Categoría(s): articulo opinion • economia • politica ✎ 33

La imagen que encabeza este artículo de opinión (aquí podéis verla ampliada) es una satírica caricatura realizada por el dibujante Joseph Keppler para el magazine «The Puck» y se publicó el 23 de enero de 1889… vuelvan a mirar la viñeta, fíjense en todos sus detalles y de nuevo, recuerden el año… 1889.

Para quien no se mueva con soltura en la lengua de Shakespeare diré que la viñeta (titulada «The Bosses of Senate», los Jefes del Senado), es una cruda representación de la manipulación del poder político por las industrias (mayoritariamente monopolios) de la época. Entrando por la gran puerta, especialmente preparada para ellos, y ocupando la posición dominante del Senado podemos contemplar a los bien cebados lobbys y monopolios cuyos cuerpos gordos y bien alimentados adoptan la forma de una bolsa llena de dólares. Allí se dan cita los representantes del petróleo, del acero, la banca, el carbón… todos en la parte superior del escenario político que preside un cartel: Senado de los monopolios, por los monopolios y para los monopolios… mientras, al fondo, una pequeña puerta cerrada con un gran candado: Entrada de la gente.

Mercados dirigiendo políticos… Una viñeta del siglo XIX que, desafortunadamente, sigue vigente en nuestros días. Un salto en el tiempo de más de de 120 años sin que parezca haberse producido ningún adelanto o mejora significativa.

Esta viñeta es más actual, se publicó hace un par de días y pertenece a «el roto«. Una visión preocupantemente idéntica a la publicada por Joseph Keppler en 1889 que nos pone claramente sobre la mesa unas cartas que llevan sin modificarse siglos.

En este último siglo hemos vivido graves crisis económicas seguidas de periodos de bonanza. El ciclo económico muestra sus altos y bajos demostrando que existen subidas y bajadas. Crisis, seguidas de recuperaciones que vuelven a convertirse en crisis para volver a salir de ellas.

Sin embargo, existen otras crisis de las que no hemos salido ni parece que vayamos a salir. Crisis que se han incrustado en nuestra forma de vida y no sólo no presentan mejoría sino que, como un cáncer, se extienden y se generalizan. Son más preocupantes que la económica y en ellas pueden contemplarse las ruinas de unos sistemas antiguos y desfasados que sin embargo, nos las siguen vendiendo con una aparente imagen moderna.

Crisis de la Democracia.
El próximo 20 de Noviembre tendrán lugar las elecciones generales y estoy convencido de que aún habrá gente que hable de «la fiesta de la democracia». Es posible que, en los primeros años y tras el fin de una larga dictadura, esta expresión sí tuviera su significado pero, después de casi 40 años y en pleno siglo XXI, creo que introducir un papel en una urna cada cuatro años constituye a estas alturas un evidente estancamiento.

Evidentemente, es una opinión personal y discutible, pero que en 2011 el poder de un ciudadano y el ejercicio real de su soberanía aún siga siendo elegir entre las inexistentes posibilidades que ofrece un sistema eminentemente bipartidista, es un triste bagaje democrático. Nada parece haber cambiado ni evolucionado democráticamente desde aquel 20 de Noviembre de 1975.

Los avances técnicos, tecnológicos y sociales no han ido acompañados de avances en la representatividad. Nuestro sistema democrático se ha vuelto viejo con los años y no nos ha acompañado en el viaje. Insisto: La democracia hoy en día se limita a introducir un papel en una caja cada cuatro años eligiendo entre A o B, y a mi, esto y a estas alturas, ya no me parece un sistema democrático moderno. Sobre todo teniendo en cuenta que una vez elegido el partido que nos gobernará en los próximos cuatro años, tiene carta blanca para hacer practicamente lo que quiera sin que el ciudadano pueda ni rechistar hasta dentro de otros cuatro años.

Pregúntate qué has decidido tú en los últimos cuatro años y preocúpate por la siguiente cuestión: ¿qué vas a decidir en los próximos cuatro?… nada. Recortes en ciencia, investigación, educación, pensiones, sueldos de funcionarios, cambios en la Constitución, rescate de bancos y cajas con dinero público, acuerdos militares y de defensa… y el ciudadano, tú y yo, tratados como niños: se mira pero no se toca… bienvenidos al SPQR del 2011, el gran escenario de los mercados, gobernado por mercados y para los mercados.

Crisis política.
Íntimamente relacionada con la crisis de sistema y seguramente responsable de ella, vivimos una crisis aún más preocupante: la crisis de la clase política. Actualmente tenemos la camada de políticos más vergonzosa e ineficaz de la reciente historia de la democracia. Todos, sin distinción de partido al que pertenezcan. No existe ningún político salvable, todos absolutamente todos suspenden en alguno (o directamente, en la mayoría) de los aspectos necesarios para gobernar con diligencia un país.

Necesitamos buenos gerentes, administradores eficaces y sin embargo tenemos políticos. Actualmente, la definición más precisa de político que se me ocurre es esta: «Político, señor o señora que han decidido vivir de la política«. Una persona que desde joven se afilió a un partido y ya no se dedicará a otra cosa durante las próximas décadas. Políticos de larga duración, para toda la vida, sin renovación posible salvo por otros como ellos.

Políticos manejables por los mercados. Políticos corruptos, incluidos sin problemas de conciencia en listas por sus propios partidos. Políticos mentirosos. Políticos que se contradicen de un mes para otro y que no se averguenzan cuando tiras de hemeroteca y les muestras sus propias palabras. Políticos incompetentes porque no tienen ninguna habilidad diferente a la de saber cómo ganarse una silla de cuatro en cuatro años.

Políticos sin ideas, o ¿alguien cree que alguno de los partidos sabe realmente qué hacer para solucionar problemas en los próximos años? La poca preparación, la incompetencia, mala gestión, corrupción y mentiras de nuestros políticos actuales han llegado a conseguir que nos acostumbremos a sus incumplimientos sistemáticos.

Julio Anguita solía decir: «Programa, programa y programa». Estaba bien en aquellos días en los que alguno podía llegar a creer que un programa servía para algo. Hace ya mucho que los políticos que nos gobiernan (y los que nos gobernarán) dejaron de tener credibilidad y sus programas no solo no se van a cumplir sino que pueden repetidos de una legislatura a otra, sin que hayan hecho nada por cumplirlos. (Lean este post del Teleoperador un breve ejemplo de cómo y, sobre todo, para qué se confecciona un programa: para dar imagen cada cuatro años, nunca para cumplirlo)

Las promesas se quedan en nada y se ganan elecciones simplemente porque el anterior gobierno demostró publicamente ser incompetente, corrupto y manifiestamente manejable por el verdadero poder: el dinero… cuatro años después, las tornas se repiten y volverán a gobernar los que ahora son incompetentes, sin que en el camino haya cambiado nada de su incompetencia, su corrupción o su postramiento a los grandes agentes financieros y económicos.

Hoy por hoy, y con esta clase de políticos nos iría mejor sin gobierno… ¿No me creen? Miren a Bélgica .

Crisis de medios de comunicación.
Enorme. Gigantesca. Desproporcionada. La crisis que arrastran los medios de comunicación no solo se circunscribe al derrumbe de su modelo de financiación, no es el típico y aburrido debate entre periódico de papel e internet, no es solo el formato digital. Es una crisis de valores, de honestidad. Resulta descorazonador y vergonzoso ver cómo la realidad está tan alejada de lo que nos presentan los «grandes» medios que apenas queda una sombra de lo que realmente es.

Vendidos al mejor postor y ante la crisis de ventas, las grandes plataformas informativas se han postrado ante nuevos amos: las ideologías, las economías, los intereses, los patrocinadores, los titulares sensacionalistas, las mentiras disfrazadas y listas para digerir tras pasar por el tamiz de la interpretación.

La realidad es interpretable. Sí, lo es… pero no es deformable, recortable o intercambiable… no debe serlo. El punto de maleabilidad no es infinito y en esta crisis, su límite se está perdiendo hasta convertir la realidad en esperpento.

La objetividad absoluta no existe, pero sí la honestidad y la profesionalidad.

Siempre he sido muy crítico (y aún lo sigo siendo) con el peso y la verdadera influencia en la sociedad de los blogs, las webs, las redes sociales e internet en general. Creemos ser el ombligo del mundo y lo cierto es que ahí afuera, en el mundo real, el gran porcentaje de los ciudadanos conocen lo que ocurre y se informan de la actualidad mediante la prensa en papel, los programas de televisión y la radio. Los medios tradicionales son los que siguen mostrándole al ciudadano qué está pasando y cual es la noticia… y salvo honrosas excepciones, están mintiendo, están deformando y no están siendo honestos.

Para la gran mayoría de la gente, el día a día sigue siendo lo que está escrito en un periódico o lo que dice el telediario y, apoyados en la barra de un bar, entre cerveza y cerveza, terminan llamando perroflauta a un parado que protesta, terminan recriminando a un profesor que tiene muchas vacaciones o terminan convencidos de cualquier titular interesado, manipulado, falso.

Crisis económicas ha habido y seguirá habiendo. Los gráficos económicos están plagados de alzas y caídas, de ascensos y descensos. La crisis económica durará varios años más pero terminará despuntando un nuevo periodo de subidas… sin embargo, existen otras crisis en las que nos hemos estancado desde hace siglos, crisis que no cambian, que no avanzan, errores que se han incrustado en nuestro día a día y que se están convirtiendo en permanentes, en irresolubles, en eternos.

Esta es la viñeta de Manel Fontdevila para el día de hoy, 16 de octubre de 2011… ¿alguien la distingue de la que publicara el dibujante Joseph Keppler hace 122 años en aquel The Puck?

Viñetas de 1889 que siguen reflejando las mismas crisis siglos después.



33 Comentarios

  1. Me ha encantado leer este articulo, ya que soy un ignorante total sobre temas sociales, siempre los vi como un caos repetitivo. Punset decia que las mismas hormigas tienen una organización social mejor que la humana.
    Yo ayer pasé por plaza cataluña paseando con mi bici (lo que pude, era un manto de gente) y tuve un poco la sensación de amontamiento de personas quejándose de todo un poco, como la vez anterior; aunque esta parecen más definidas las formas. Y me pregunto: A mi la politica me parece como las viñetas de este articulo, una pantomima tremenda y por ello no voto nunca; parte porque no se a quien votar, parte porque se que me engañaran vote a quien vote y parte porque pienso que son todo gente que vive del cuento y la sociedad tira en el dia a dia por su propia iniciativa individual. Lo que me sorprende es que toooooooda esta gente indignada en la calle, dentro de poco iran a las urnas y votarán como borregos (pensando que eligen), cuanta energia ahorrarian manifestando «idealismos» por la calle, simplemente no votando; solo con esa acción se crearia un caos en donde debe estar: en la clase politica, que en los próximos años iran haciendo cositas para ir escurriendo el bulto de todo esto que se reivindica ¿pero alguien ha visto algun politico en la calle este finde? ¡No! yo no cojo un cartel, yo me voy directamente a la casa del poderoso que me quiere explotar con su lobby monopolizador y me cago en su jardin; o más sencillo, no compro sus productos que es lo que hago. No voto, no compro productos de marcas monopolizadoras, no dejo que los bancos jueguen conmigo con creditos o hipotecas, no me dejo comer el coco por el mensaje del bienestar y la opulencia por clase social, cuido el area en la que vivo con buena energia y poco más ¿porque la gente no despierta de una vez?

  2. Bravo por el post! Respecto a la crisis de los medios de comunicacion, ahi va una charla que un periodista de The Guardian (que ayudo a sacar a la luz la informacion de Wikileaks) dio en la oficina de Google en Londres hace unos meses:
    http://www.youtube.com/watch?v=DiE1_Z74cBs

    Es en ingles con subtitulos tambien en ingles… No estoy de acuerdo 100% con lo que dice pero tiene varios puntos muy interesantes.

  3. Muy buen artículo!

    Me ha hecho recordar un texto que leí no hace mucho, «El derecho a la Pereza» publicado el 1880 y se pueden leer trozos cómo:

    «Una extraña locura se ha apoderado de las clases obreras de las naciones donde domina la civilización capitalista. Esta locura trae como resultado las miserias individuales y sociales que, desde hace siglos, torturan a la triste humanidad. Esta locura es el amor al trabajo, la pasión moribunda por el trabajo, llevada hasta el agotamiento de las fuerzas vitales del individuo y de sus hijos. En vez de reaccionar contra esta aberración mental, los curas, los economistas y los moralistas han sacralizado el trabajo. […] Ante esta doble locura de los trabajadores -matarse de sobretrabajo y vegetar en la abstinencia-, el gran problema de la producción capitalista ya no es encontrar productores y duplicar sus fuerzas, sino descubrir consumidores, excitar sus apetitos y crearles necesidades artificiales.»

    Perdón si es largo, pero creo que resume también un siglo antes lo que acabaría ocurriendo..

    Y coincido totalmente contigo, creo que es mas una crisi democrática que económica (ya se sabe, esas son ciclicas).

  4. Suscribo punto por punto y coma por coma.

    Añado también que es una pena que dentro del mismo movimiento 15M e indignados en general haya tanta gente que se aproveche de la situación y que ponga por delante temas que seran muy importantes para según quien, pero que no son principales ni urgentes.

    Porque desde el indignado que vocifera y se adhiere a las causas por ser simplemente antisistema (y sin pocas aspiraciones a llegar mucho más lejos que la crítica constante); el otro que solamente se preocupa para medir con un termómetro el nivel de violencia policial para luego pasarse días y días buscando la forma de denunciar a todo el que se le ponga por delante y hacer dimitir al político de turno, en lugar de ponerse a pensar y a trabajar; o el de más allá que es incapaz de escuchar a los demás porque sus ideas políticas pasan por delante de todo lo demás.
    Sería muy interesante un ejercicio de «el fin no justifica los medios». ¿Cómo hay que solucionar estas crisis? Pues creo que antes de saber cómo se soluciona una crisis (que es lo que todo el mundo intenta saber, de forma desesperada), lo que deberían tener en cuenta los políticos, banqueros, empresarios y demás es cómo NO se soluciona, hacer una lista de todas las cosas que NO se pueden hacer, tenerla emmarcada en el despacho y a partir de esa base, trabajar. NO se puede recortar servicios básicos de sanidad, no se puede recortar educación, no se puede echar gente a la calle por argucias contractuales, no se puede empobrecer las personas del país para salvar la economía global. Que se tenga muy claro lo que NO se puede hacer, y que si se tienen que hacer sacrificios sea con lo demás.

    Y por cierto, falta una crisis enorme, la más importante de todas, que es el origen de todo lo demás: la crisis de valores. Muy tópico, visto y leído, como las mismas viñetas del siglo XIX que se repiten, pero tan claro como el agua. Y esa crisis de valores no solamente la tienen los políticos y banqueros y demás poderes. La tiene todo el mundo, cada uno de nosotros, yo el primero. Desde el tío que gana lo suficiente para justo llegar a fin de mes y que sin embargo se compra un cochazo para pagar a plazos, el que pide créditos para comprarse las cosas más estúpidas, el que se marca una hipoteca de medio siglo antes de irse de alquiler simplemente por no saber analizar bien su situación, hasta el que es incapaz de hacer nada gratis por los demás, el que no se conforma con lo que tiene y empieza a especular y a especular en Bolsa y donde sea (en la Edad Media la usura estaba prohibida, ¿qué narices nos pasa?)…

    En fin, que luego encima la gente se sorprende que las cosas vayan como van.

  5. Buen análisis de situación. Efectivamente, las crisis que mencionas son reales y preocupantes.

    Sin embargo, me gustaría decir que, en cuanto a generalizaciones, no diría que TODOS los políticos, sin excepción, son iguales. No conozoco a todos los políticos, por eso no puedo decir ni que todos son buenos ni que todos son malos. De hecho, por una cuestión de lógica estadística, es esperable que, al menos, haya unos cuantos buenos.

    Triste que, por este motivo, el término político se haya convertido en peyorativo. Pero no nos confundamos, un político es un señor o señora que se dedican a la política, tienen sus funciones, entre ellas ser gestores. Si decimos que hay que eliminar a los políticos, y hacer que sólo gestores nos «gestionen» recordemos que es justamente eso lo que hacen las dictaduras, por ejemplo, los tecnócrataas de la última etapa franquista.

    Hay que recuperar la buena política que es inseparable de la buena democracia.

    Saludos.

    @carlosxabier

  6. El día que con nuestro voto podamos cambiar algo, nos prohibirán votar. No obstante, soy optimista de cara al futuro, y mi optimismo se apoya en la fuerza creciente e incontrolable de Internet. Hasta hace poco más de un decenio los medios de información, fieles al sistema, disponían de un monopolio absoluto a la hora contar e imponer a las masas una determinada versión de la realidad. Con ese instrumento estaban seguros de poder controlar las corrientes de opinión. Hoy en día Internet ha roto ese monopolio y los resultados comienzan a verse, en la calle y en blogs como éste.

  7. Hace tiempo que llevo pensando eso. Es el truco de la dictadura encubierta. Nosotros elegimos a los políticos, si, pero a los políticos los dirigen otros. Votemos lo que votemos el poder está en manos de los mismos

  8. Buen post y buenos enlaces para continuar investigando.
    Totalmente de acuerdo con las ideas del artículo.
    ¿Cómo podemos cambiar todo esto: política, mercados, democracia, medios de información…?
    Difícil y arduo lo veo. No creo que se dejen…
    Saludos

  9. Un aplauso. Excelente artículo. Y de acuerdo con el comentario de Edu respecto a qué valores son los que nos llevan a gastar más de lo que podemos permitirnos y a funcionar desde el egoismo.

  10. Crisis de la democracia. ¿Solución? Más democracia. Los ciudadanos decidirán lo que es mejor para ellos mismos y para los demás. ¿Y si resulta que la democracia tiene incentivos inherentes que llevan a los ciudadanos a elegir malas políticas?

    Crisis política. ¿Solución? Más política. Si personas honradas e inteligentes se pusieran al frente de los partidos todo se solucionaría. ¿Y si resulta que la política tiene incentivos inherentes que atraen a personas incompetentes y corruptas que aprovechan los defectos de la democracia para ganar votos?

    Los políticos se doblegan ante las grandes empresas y los bancos. ¿Solución? Más poder a los políticos. Solo necesitamos políticos leales y más regulación. ¿Quién crees que tiene más fácil usar el poder del gobierno? ¿El ciudadano de a pie o el banquero con millones de euros que compra deuda al país?

    Supongo que todos aquí estaremos de acuerdo en la separación del Estado y la religión. ¿Y si exigimos la separación del Estado y la economía? La mejor forma de prevenir que los políticos abusen del poder del Estado es reduciendo la capacidad de acción que éstos tienen. Es decir más libertad para el individuo y menos Estado liberticida.

  11. «desde el indignado que vocifera y se adhiere a las causas por ser simplemente antisistema (y sin pocas aspiraciones a llegar mucho más lejos que la crítica constante); el otro que solamente se preocupa para medir con un termómetro el nivel de violencia policial para luego pasarse días y días buscando la forma de denunciar a todo el que se le ponga por delante y hacer dimitir al político de turno, en lugar de ponerse a pensar y a trabajar; o el de más allá que es incapaz de escuchar a los demás porque sus ideas políticas pasan por delante de todo lo demás.»

    » Lo que me sorprende es que toooooooda esta gente indignada en la calle, dentro de poco iran a las urnas y votarán como borregos (pensando que eligen), cuanta energia ahorrarian manifestando «idealismos» por la calle, simplemente no votando; (…) ¡No! yo no cojo un cartel, yo me voy directamente a la casa del poderoso que me quiere explotar con su lobby monopolizador y me cago en su jardin; o más sencillo, no compro sus productos que es lo que hago. No voto, no compro productos de marcas monopolizadoras, no dejo que los bancos jueguen conmigo con creditos o hipotecas, no me dejo comer el coco por el mensaje del bienestar y la opulencia por clase social, cuido el area en la que vivo con buena energia y poco más ¿porque la gente no despierta de una vez?»

    ¿habéis estado alguna vez en alguna asamblea del 15M, o leído algunos de sus manifiestos y propuestas en sus blogs? Porque, con todos mis respetos, da la sensación que vuestra imagen del 15M no pasa de los cuatro tópicos interesados que la prensa lleva difundiendo desde hace seis meses, y que el autor denuncia tan bien. Radicales antisistema, vocingleros de los partidos de izquierda, con propuestas y alternativas demasiado vagas, sin ninguna actuación que vaya más allá de las pancartas… ¡Sólo faltan los hippies terroristas! En serio, una de las cosas que tampoco ha cambiado desde 1889, es que las izquierdas están siempre divididas y a la gresca, porque cada una se cree la única portadora de la Revolución.

    Por lo demás, magnífico el artículo. Aunque habría que hablar también de crisis de madurez. En cuanto la economía empiece a mejorar, en virtud a los famosos ciclos del capitalismo, nos olvidaremos de todo lo que hemos sufrido, volveremos a dar nuestro beneplácito a los que nos han hundido, y llamaremos «folloneros» a los que protesten y adviertan que, cuando la rueda gire otra vez, la crisis será mucho peor.

  12. Sin palabras!!, un resumen muy acertado.
    Aquí los políticos debieran de opositar cada 4 años para acceder a los distintos cargos, verás como el 99,9% de los que hay ahora no superarían las pruebillas que les iban a tocar.

  13. ¿Pero qué buscamos? ¿Qué los que tienen no manden?. Eso es una soberana tontería. Si aceptamos el capitalismo con sus altibajos, debemos aceptar el gran influjo de los lobbys sobre la política. Esto no implica una acción delictiva, sino que se fragua mediante la financiación de partidos, influencia de los mercados. ¿Es posible evitarlo?
    En cuanto a la democracia real, no es un problema de que el sistema haya quedado obsoleto (la democracia más antigua del mundo tiene más de 200 años y sigue funcionando igual). El problema es habernos creído, en algún momento, que existe algo como la «democracia real». La democracia es lo que bien expones tú, lo fue, y lo será.
    Todos seguimos teniendo en nuestras conciencias la idea del progreso moral ligado al proceso técnico. Creíamos que vivíamos en el mejor de los sistemas posibles: la democracia liberal (con EEUU como potencia mundial). Nos hemos creído eso, como si no hubiera futuro más allá de nosotros. Pero tranquilos, que los USA acabarán cayendo, como todo, y habrán cambios quizá se le de «la vuelta al mundo», pero siempre tendremos los mismos problemas: autoridad, poderes fácticos, acomodación, etc. Estos son problemas ligados siempre a cualquier sistema.

  14. Tenéis que montar un partido político los de Amazings. Los científicos son hoy los mejor valorados por la sociedad, igual os vota la gente y todo 😀

  15. Un post muy razonado,enhorabuena!

    KIka tienes algo de razón «…hace 40 años al que escribia esto se le metía en la cárcel directamente…»
    Es verdad pero porque hoy no se molestan, por desgracia el decirles las verdades no les fuerza a cambiar nada, nos tratan como a niños, a los que dejan patalear hasta que se nos cansemos, sabiendo que ellos o sus amigos seguiran haciendo lo mismo…

  16. (Soy Edu, estoy en otro ordenador)
    Shy, por la parte que me afecta (el primer párrafo citado), rectifico el tono demasiado visceral respecto a los indignados. No lo he dicho con esa intención, de hecho poco antes de poner el comentario había compartido en el facebook la típica imagen esa de la multitud de indignados pacíficos sin ningún tipo de medio de comunicación a su alrededor, y los cuatro aborotadores rodeados por periodistas.
    Lo he puesto precisamente porque esta focalización mediática y maniática (e ideológica, como bien muestra la portada del AS) de los brotes violentos, por encima de toda la gente que trabaja de verdad para mejorar las cosas, corrompe la mentalidad de la gente y da a entender que es imposible entenderse.
    Y también lo he puesto porque, a pesar de lo que acabo de decir, sin ir a ninguna sentada de los meses anteriores sí que seguí por las redes sociales los comentarios y opiniones de mucha gente que estaba en las plazas, y daba mucha pena ver la cantidad de mensajes del tipo que he comentado antes (opiniones radicales, mensajes monotemáticos sobre la opresión policial,…) comparada con los pocos mensajes que realmente valían la pena.
    Pero desde luego que, por suerte, hay mucha gente que sí intenta hacer bien las cosas.

  17. Lo curioso es ver lo barato que nos vendemos, todo por el empleo dicen, pero a qué coste, derechos que hemos ido ganando poco a poco nos los quitan de golpe, ahora el esclavismo se disfraza de democracia y los señores dueños no tienen cara, por que ponemos y quitamos políticos, pero los que realmente están detrás de ellos que son siempre las mismas empresas o empresarios son los mismos, así que es una táctica muy bien reflexionada y la carta de la CEOE deja bien claro todo eso, es demencial su manera de mirar al mundo.

    Cada vez veo más claro que las carencias son para la gente que no es como ellos, que no son de sus círculos, y cada vez más beneficios para los de su cuerda.

    Y más curioso es ver como cada vez parecemos más un rebaño guiado sin ser capaces de entender que no nos llevan a verdes prados si no a pedregales resecos y nos dejamos llevar.

  18. Es cierto que el amor al trabajo es por supuesto una locura, y gracias a esos investigadores que se dejan la piel por amor a su trabajo a querer ,sacar adelante una vacuna para el bien comùn , es cierto que muchas personas forman una familia y ese sabido sentido al trabajo arruinen a todos los que le rodean ya que su falta quedo en lo que mas debieron cuidar .Pero tambien conozco otras muchas que viven de la vagancia ,de los servicios sociales , y no se sacrifican para nada contribuyendo al bien común
    Yo tambien abogo por un trabajo para todos , una jornada de seis horas, no entiendo que con el superavid que teniamos se esfume de un año a otro , si otros paises avanzaron tanto , que paso que cuando las vacas estaban gordas , todos contentos en vez de hacer una sociedad mas equilibrada , memos politicos , y mas cambios a todos los niveles , empezando por cambiar las leyes judiciales , y a hacer ciudadanos mucho mas responsables con y para si y los demas .

    Quien no conoce a alguien que tiene una paga no merecida , o al contrario , una persona con una salud debil y no es escuchada, quien no conoce a personas que cogen bajas innecesarias , ho en el trabajo no se implica solo van a pasar el rato .

    Hemos perdido el rumbo ni esclavos como los chinos , al cesar lo que es del cesar y a dios lo que es de dios .

    No es justo que mas de la mitad del planeta no le dejen vivir no le enseñen a subsistir no le den su dignidad como personas mientras las cosas no tengan mas equilibrio , no es luchar por si no para , para que sea posible que todo sea mas y mejor , yo como ves no soy una persona muy culta , pero lo que digo ,creo que lo digo convencida , diria mucho màs bastante mas , pero no es nada facil , hablar para nada , no es la solucion todos nos eqivocamos . LA UNION HACE LA FUERZA , APRENDAMO
    S , QUE LAS LEYES SEAN PARA LA HUMANIDAD , NO LA HUMANIDAD SIN LEY .

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Por Irreductible, publicado el 16 octubre, 2011
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