EL PROYECTO APOLLO Y SU CAMA VOLANTE

Por Irreductible, el 9 febrero, 2009. Categoría(s): aviacion • carrera espacial • curiosidades de la historia • nasa ✎ 3

Para alunizar y también para alucinar, porque bajo el curioso apodo de “Cama volante” el Proyecto Apollo, en su búsqueda de maneras fiables de alunizaje, presentó dos experimentos de artilugios voladores bastante curiosos.

Las Flying Bedstead fueron unas plataformas de despegue y aterrizaje vertical, a las que tampoco se comieron mucho el coco a la hora de ponerles nombre… Se parecían a una cama… Pues camas volantes y nada… a probarlas.

El primer exprimento de Cama volante se realizó en 1953 con la tecnología de Rolls Royce.

Pese a su aspecto divertido, aquellos primeros pasos de camino a la luna, estuvieron llenos de obstáculos, en alguna ocasión mortales. En 1957 uno de los vuelos salió mal y se saldó con la muerte del piloto, tras el incendio del tanque de combustible.

Después de aquel accidente, el proyecto de las Camas Volantes se estancó durante algunos años, hasta que en 1960, se volvió a retomar.

El proyecto Apollo se encontraba en plena ebullición y la guerra fría daba como resultado una aceleración en la carrera espacial.

Las Camas volantes, ahora simplemente Bedstead, vuelven a escena y con varias mejoras, se presentan con las siglas de LLRV (Luna Landing Research Vehicle: Vehículo de Investigación para el aterrizaje en la luna)

Y aquí surge el nombre de Neil Armstrong que será el encargado de pilotarlas.

En uno de sus muchos vuelos con la Cama Volante, Neil Armstrong perdió el control del vehículo y se estrelló en un espectacular accidente que casi acaba con su vida.

Fuentes y más información:
Las fotos y los videos del Post son propiedad de la NASA que los ha abierto al público y los comparte como Dominio Público en su impresionante Archivo Fotográfico. También podéis encontrarlos en la Wikipedia con Licencia Creative Commons o en el detallado Canal Youtube del Proyecto Apollo, que aprovecho para recomendar. Muy interesante.


Música del Post | James Yuill