KARAJAN – LA NOVENA MÁS ENÉRGICA

Nacer en Saltzburgo parece que imprime carácter y genialidad a la hora de dedicarte a la Música… Y Karajan, aunque de orígenes griegos nació allí… para bien o para mal… para lo bueno y para lo malo.

La biografía de Karajan siempre resultó polémica, tanto en su vida personal como en sus direcciones… en lo personal porque estar afiliado al partido nazi no se olvida así como así y en lo profesional porque su enérgica batuta imprimía en muchas ocasiones demasiada fuerza, demasiada marcialidad.

Karajan era capaz de llevar a Beethoven a las más altas cotas y de destrozarlo acto seguido, convirtiendo una pieza romántica en casi un vigoroso paseo militar.

Personalmente no es uno de mis directores favoritos, pero eso no empaña mi admiración por su trabajo con determinados compositores.

Karajan era apasionado… Eso nunca se lo podré negar, y su relación con la música era algo atávico, innato y muy personal… Genial en ocasiones, para tirarle un ladrillo en otras.

Sin embargo, con la novena de Beethoven, Karajan tenía un especial feeling… a su antojo la cogía, la amoldaba, le daba ritmo, la pausaba, la llevaba arriba para después darle un toque sutil de elegancia bajando lentamente… Una interpretación que siempre me pareció muy rápida, en algunos momentos quizá demasiado… como diría un castizo, va que se las pela…

Pero no se puede negar de que es la novena más personal y genuina.
Una pieza fundamental del siglo XX.

Un amigo hace tiempo, saliendo de marcha y con alguna copa demás, me comentaba casi lapidariamente: Si no has oído jamás una 9ª de Beethoven por Karajan, no has conocido a Beethoven… Lo que si estoy seguro es que es obligatoria, para luego poder opinar si era un genio apasionado o un pasado de vueltas… La polémica, señores, está servida…

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Por Irreductible
Publicado el ⌚ 13 enero, 2009
Categoría(s): ✓ musica • musica clasica