Los Tercios: el mejor ejército de los s.XVI y XVII

Por Irreductible, el 16 agosto, 2008. Categoría(s): armada invencible • Austrias • batallas • historia de españa ✎ 12


Vuelve la Historia Militar a la Aldea Irreductible y, si hace unos meses recorríamos ls campamentos romanos para conocer la composición y el funcionamiento de las poderosas Legiones de Roma, hoy vamos a descubrir otra genial formación militar:
Los Tercios Españoles.

Una organización que dió la supremacía a España, allá en los campos de batalla donde actuó durante casi dos siglos.

Para comenzar, nos vamos a situar en el Reinado de los Reyes Católicos y vamos a descubrir una figura capital en nuestra historia: Gonzalo Fernandez de Córdoba, el Gran Capitán.

El ejército español destacaba sobre todo por su infantería, cuya superioridad fue señalada incluso por el mismo Maquiavelo en sus obras, y se mantuvo casi imbatible hasta el periodo de la guerra de los Treinta Años…

Podemos decir, sin temor a equivocarnos que, por lo que respecta a Europa, las fuerzas de infantería españolas fueron las únicas seriamente organizadas durante todo el siglo XVI y buena parte del XVII.

La Carrera Militar en España se había convertido en una profesión bien considerada y rentable, no sólo para la pequeña nobleza sino para un amplio conjunto de la población. Tras la guerra de Granada, en 1496, se estableció un servicio militar nacional, que fue el primer paso en la sustitución de las huestes feudales por un ejército nacional, reclutado, pagado y controlado por el gobierno central.

Aquí es donde surge la figura del Gran Capitán, presente en la mayoría de batallas y escaramuzas de España en aquella época, y que se encargó de organizar de manera original y eficiente las milicias y regimientos existentes.

Durante las guerras de Italia de comienzos del siglo XVI, Gonzalo de Córdoba, consiguió aumentar la eficacia de las unidades españolas, introduciendo cambios radicales en su organización, cambios que consistieron en el refuerzo de armamento, añadiendo lanceros y arcabuceros, y en el perfeccionamiento de la táctica, prestando mucha atención a la movilidad de estas unidades.

Estas reformas fueron el germen de los tercios. Unidad que se introdujo ya formalmente en el año 1534 y que se convirtió en la unidad básica del ejército español.

La esencia de estos Tercios consistía en la integración de las diferentes armas, en un conjunto bien coordinado tanto para la defensa como para el ataque. Un tercio estaba formado por 3000 hombres:

– 1500 Lanceros
– 1000 Rodeleros
– 500 Arcabuceros

El nombre de tercio, probablemente viene de estos tres elementos que lo componían.

En la formación de batalla, los lanceros se situaban en formaciones cuadradas protectoras, quedando los rodeleros en el centro, de forma que pudieran estar protegidos, frescos y así sorprender al enemigo cuando se produjera la lucha cuerpo a cuerpo.

Estas formaciones en cuadrado eran muy difíciles de romper, sobre todo porque contaban con el fuego de apoyo de la artillería y de los arcabuceros, situados normalmente a distancia del cuadro.

Lanceros: La pica que utilizaban se basaba en la “sarisa” macedónica, aunque sus dimensiones eran más reducidas (mas o menos dos metros y medio) y estaban hechas con maderas resistentes para evitar que se quebraran. Su formación de ataque consistía en una primera fila de piqueros con la rodilla hincada en la tierra y la pica apoyada en el suelo. Esto hacía muy difícil al enemigo romper la formación, en tanto que impedía que la caballería pudiera entrar y dividir la formación.

Rodeleros: Escudados detrás de los lanceros, están preparados para la lucha cuerpo a cuerpo. Años más tarde, estos rodeleros fueron sustituidos por soldados armados con mosquete, que terminaron por conjuntar la unidad.

Arcabuceros: En posiciones algo más apartadas de los cuadros que formaban lanceros y rodeleros, su misión es ofensiva: Amenazar las lineas enemigas con sus arcabuces: fuste de madera con cañón aligerado hacia la boca, que se encendía por mecha y disparaba balas de plomo o estaño.

Los 3000 hombres que componían este Tercio estaban organizados a su vez, en 3 Coronelías de 1000 hombres, dentro de las cuales había 4 compañias de 250 soldados.

Los Tercios, una formación realmente eficaz, que dominó la guerra por tierra durante casi doscientos años y que significó uno de los más válidos intentos de organización militar de toda la Historia.

A continuación os dejo con un interesante fragmento de una gran película, basada en la novela Alatriste, del gran conocedor de esta epoca austria, Arturo Perez Reverte, y que recrea con bastante precisión como se organizaba y luchaba un Tercio Español, en este caso en Flandes.

 



Por Irreductible, publicado el 16 agosto, 2008
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