El dios de las pequeñas rendijas

Por Irreductible, el 29 julio, 2012. Categoría(s): religion • soy ateo pero no muerdo ✎ 41

CATEDRAL

Ninguna multinacional tiene tantas sucursales, ninguna empresa engloba tanto personal a su cargo y ningún holding ha podido sacar al mercado un producto más rentable. Jamás ha existido un negocio tan beneficioso y duradero a pesar de haber demostrado con el paso del tiempo estar tan radicalmente equivocado en sus afirmaciones. Es el sueño dorado de cualquier empresario: crecer sin límite sin que ninguno de tus errores detenga tu prosperidad.

El trascurrir de los siglos, el avance del conocimiento o el descubrimiento de toda una pléyade de evidencias en su contra apenas han servido para arañar levemente el descompensado poder que aún ostenta la religión si tenemos en cuenta el total de ocasiones que ha errado en sus convicciones. Al parecer somos tremendamente comprensivos con los errores divinos mientras que cargamos de inmediato la bayoneta con los deslices humanos.

Y el truco de esta asombrosa longevidad y rentabilidad es simple, laborioso sí, pero simple… convencer al personal de que existen dos realidades: la terrenal y la celestial. Lo físico y lo metafísico. El conocimiento humano, racional, deductivo, científico de todo lo que te rodea, y los misteriosos e insondables caminos del Señor. Mi reino no es de este mundo, decía la segunda de las tres partes unitarias del mayor pleonasmo inventado por el hombre.

Un ímprobo y continuado trabajo que, llevado a cabo durante algunos milenios, nos presenta un cosmos roto, quebrado, partido en dos, en el que una mitad es observable, tangible, medible y finalmente comprensible, mientras que la otra mitad, revelada desde un trono superior, tan solo existe mediante el esforzado empeño de creer en ella.

A esta tozudez en ignorar las evidencias, a ese costoso empecinamiento en olvidar la realidad, a esa tenaz obstinación en pasar por alto el conjunto de conocimientos, experiencias y datos del mundo real, es a lo que algunos ensalzan y llaman fe. Un empeño que en ocasiones roza la cabezonería y que, inexplicablemente, se ha conseguido vestir de virtud… cuanto más olvidas lo abrumadoramente improbable que es esa realidad divina, más virtuoso eres.

Una herramienta poderosa capaz de convencer a tíos grandes como camiones de que le esperan ríos de leche y miel a su llegada al paraíso. Una venda en los ojos que te invita a obviar esos pequeños inconvenientes que presenta lo que algunos llamamos realidad, con la promesa de grandes intereses en «preferentes» a cobrar cuando llegues al cielo.

No seré yo quien juzgue a cada cual su capacidad de endeudarse en esta vida para cobrar los réditos de su rendición terrenal en una más que improbable secuela rodeado de nubes blancas cual queso philadelphia y querubines de hermosos carrillos tocando arpas. Allá cada cual con sus creencias irracionales y su derecho a dirigir su vida personal de acuerdo con las rancias normas de unos pastores nómadas de hace tres milenios.

Sin embargo, el lio se monta cuando una religión no sólo se contenta con invitarte a ignorar el mundo real sino que, dando un paso al frente, se presenta voluntaria para explicártelo.

Es aquí cuando aparecen absurdos elefantes sosteniendo mundos planos sobre infinitas tortugas, jerarquías de ángeles y arcángeles luchando con espadas de fuego, hombres creados con barro y mujeres sacadas de costillas ajenas.

Una sabiduría divina que, revelada mediante ciencia infusa, desciende del Olimpo para explicar y ordenar el mundo humano pero que, a poco que se piense, descansa sobre unas bases realmente endebles. Tras adjetivos tan sonoros como ubicuo, omnisciente, omnipotente, se esconde un gigante con pies de barro. Un débil equilibrio de naipes que se viene abajo, no ya con un simple soplido, sino a veces con una sola mirada.

Castillos que se derrumban al mirarlos.

Una mirada curiosa, para muchos impertinentemente curiosa. Una mirada reflexiva y crítica hacia lo que nos rodea. Una mirada como la de James Hutton, el geólogo que derrumbó el milenario mito de la creación solamente observando unas piedras.

Dejar la mente despierta, paciencia y algunas llagas en el culo, producidas por la silla de montar tras muchos kilómetros a caballo desde su granja hasta Siccar Point, fue lo único que el escocés necesitó para desmontar las verdades reveladas del libro sagrado.

No es muy difícil derribar este castillo divino. No requiere tener una mente privilegiada, no hace falta ser experto en física cuántica, ni siquiera es obligatorio saber mucho sobre ciencia. Tan sólo es necesaria la voluntad de hacerse preguntas, algo intrínsecamente contrario a lo que significa la fe.

Algo tan sencillo y a la vez tan imposible para muchos que, a pesar de ver caer tanta arquitectura construida en el aire, se obstinan en seguir haciendo suyas las palabras que el Papa León XIII anunciaba a los cuatro vientos en 1893:

Todos estos libros que la Iglesia considera sagrados y canónicos fueron escritos con la inspiración del Espíritu Santo. Y no admitimos la existencia de errores en ellos porque la inspiración divina excluye por sí misma todo error, además de ser cuestión necesaria pues Dios es la Verdad Suprema y es incapaz de enseñar error alguno.

Esta aplastante seguridad con la que se mostraba la Iglesia a finales del siglo XIX no era más que la respuesta a un enemigo desconocido para ellos y que a estas alturas ya era casi imparable: los movimientos científicos, materialistas y racionalistas que habían surgido dos siglos antes con naturalistas como Lamarck, Darwin, Wallace o Linneo; una amenaza que posteriormente se vio aumentada con el nacimiento de figuras claramente enfrentadas a sus postulados más generales como Holbach, Diderot, de La Mettrie o Laplace, y finalmente empeorada con personajes directamente atacantes como Feuerbach, Engels, Nietzche o Marx.

El camino iniciado por los naturalistas se enfrentaba (muchas veces sin querer, como en el caso de Darwin) a los férreos dogmas de la religión, y en estos momentos las altas esferas eclesiales se encontraban con un adversario con el que no contaban: la realidad desvelada desde un incipiente método científico.

Hasta este momento la Iglesia había tenido numerosos enemigos. Herejías que no aceptaban su camino pero que no invalidaban la acción de dios en el mundo. Representaban solamente divergencias puntuales a las que en la mayoría de los casos se podía hacer frente con los métodos medievales que tan buenos resultados habían ofrecido desde 1184.

Pero esto era diferente. El nuevo enemigo no buscaba la escisión como lo hicieron antaño arrianos, albigenses, luteranos, jansenistas, pelagianistas y un largo y herético etcétera; ahora se enfrentaban al mundo real, un mundo nuevo y contrario a lo escrito en las ya desgastadas y milenarias hojas sagradas… un mundo heliocéntrico por obra y gracia de Copérnico, observable a través del telescopio por el que se atrevió a mirar por primera vez Galileo, antigüo mediante la formación geológica de Hutton, cambiante y en constante evolución por los viajes de Wallace y Darwin.

Las cómodas respuestas a las grandes incógnitas del hombre, que descansaban hasta entonces en la siempre socorrida palabra de dios, comenzaban a tambalearse por culpa de corrientes de pensamientto que se alejaban de los insondables caminos divinos y comenzaban a encontrar soluciones basadas en algo peligroso: las teorías, los datos, la desnuda evidencia en forma de fósiles, de piedras, de números, de fórmulas y ecuaciones que se adecuaban a la realidad… la puñetera realidad.

La postura de la Iglesia tuvo que ser modificada… los tiempos de la inquisición habían pasado y lo de quemar herejes ya no estaba de moda. Ante el ataque de la ciencia, la lógica y la evidencia, el paso que se eligió fue el de excomulgar y reafirmar. Excomunión para el modernismo teológico y contundente afirmación de los principios divinos revelados en los sagrados textos.

Son tan sólidos los principios de la fe católica y tan en armonía con las exigencias de la lógica, que son más que suficientes para convencer al entendimiento más exigente y a la voluntad más rebelde y obstinada. (Encíclica Aeterni Patris)

Frente a la razón y el avance de las causas materiales del mundo, la Iglesia se mantuvo durante varios siglos en sus trece sin mover ni un ápice sus postulados a pesar de los nuevos descubrimientos y teorías científicas.

Una terquedad y estancamiento postular que se saldó con numerosos ridículos como el de aceptar que Galileo tenía razón en el sonrojante año 1982, y después de haber estado debatiéndolo desde 1979.

Para ir más allá de esta toma de posición del Concilio, deseo que teólogos, sabios e historiadores, animados de espíritu de colaboración sincera, examinar a fondo el caso de Galileo y, reconociendo lealmente los desaciertos vengan de 1a parte que vinieren, hagan desaparecer los recelos que aquel asunto todavía suscita en muchos espíritus contra la concordia provechosa entre ciencia y fe, entre Iglesia y mundo. Doy todo mi apoyo a esta tarea, que podrá hacer honor a la verdad de la fe y de la ciencia y abrir la puerta a futuras colaboraciones. Discurso de S.S. Juan Pablo II a la Pontificia Academia de las Ciencias (Octubre, 1979)

Sin embargo, estas tardías concesiones a la racionalidad y a la ciencia, no son más que parodias de sí mismas puesto que van seguidas de los mismos dogmas milenarios insertos en los escritos sagrados. No hay razonamiento posterior, se quedan en la superficie… decir (en 1982) que probablemente Galileo tenía razón, que se pasaron un pelín con el astrónomo de Pisa y que la Tierra parece que finalmente gira alrededor del Sol, nunca fue acompañado de una mirada crítica hacia otras posibles fallas en sus creencias.

Supongamos que pudiésemos revivir a un cristiano culto del siglo XIV. Demostraría ser un completo ignorante en todo lo que no fuesen asuntos de su fe. Todo lo que creyese saber de geografía, astronomía o medicina avergonzaría hasta a un niño, pero sabría a la perfección más o menos todo lo hoy se sigue afirmando de dios. Sam Harris (El fin de la fe)

La moderación religiosa de las últimas décadas no es más que una nueva estrategia, un nuevo paso defensivo ante la apisonadora en la que se ha convertido el avance del conocimiento humano.

Moderación, adaptación, reducción.

Durante la conmemoración del bicentenario del nacimiento de Charles Darwin en febrero de 2009 tuve la suerte de asistir a un ciclo de conferencias sobre el naturalista británico en la Biblioteca de la Junta en Granada. En una de estas charlas, perdón pero no recuerdo el su nombre, el conferenciante hizo una breve referencia a los creacionistas (en un sentido amplio de la palabra) diciendo que, irónicamente, es uno de los colectivos que más ha evolucionado en los últimos tiempos.

Siendo sinceros, mantener con la categórica firmeza de León XIII hace algo más de un siglo los postulados religiosos sobre el origen del universo, de la tierra o del hombre, se hace hoy más que imposible. La llegada del hombre a la Luna, los telescopios espaciales, las sondas orbitando Saturno, el diabólico invento de internet o la mecánica cuántica funcionando frente a tus narices en unos aparatitos mágicos propiedad de un nuevo aunque también santificado Job, convierten hoy en día en insostenibles las antiguas y trasnochadas afirmaciones mitológicas de las religiones.

Explicar el Universo con herramientas de la Edad de Piedra se ha convertido en un serio problema para los antaño sabios doctores de la Iglesia que se han visto vapuleados por esos incómodos señores de bata blanca que andan de aquí a allá colisionando partículas, desencriptando el código de nuestros genes, escrutando los primeros segundos del Universo… empeñados en la desagradable tarea de abrir la cripta misteriosa de las respuestas y fisgonear en las tripas del arbol del conocimiento… aquello que primero se nos prohibió.

Y ¿qué hacer ante esta avalancha? Cambiar de nuevo nuestras trincheras, hermano. La Iglesia vuelve a modificar sus planteamientos y la estrategia ahora es moderación, adaptación y reducción.

No se puede hacer mucho contra algo que funciona. Lo de curar enfermedades, desarrollar aparatos capaces de hacer volar a la gente, comunicarnos inalámbricamente desde los más recónditos lugares o construir cristales antibalas para proteger al Santo Padre, son cosas que, lo quieras o no, se han demostrado más efectivas que rezar seis padrenuestros… no hay otra solución que moderar las afirmaciones divinas, modular la palabra de dios, hacerla más suave y hacer hincapié en el lado espiritual… la batalla por el mundo real está perdida, aprovechemos los milenios de experiencia y buen trabajo realizado y vendamos la otra parte del cosmos que durante todo este tiempo hemos inventado.

Moderación. Ya casi nadie puede creer en un Cosmos creado en seis días, en un hombre modelado en barro, en ángeles llevándose en volandas hacia el cielo a … La posición de «esto es la Verdad Absoluta» que rotundamente afirmaba el Papa de finales del siglo XIX se ha ido suavizando y lo que antes era literal e imposible de contener error, ahora son ejemplos aproximados y metáforas de las que aprender una idea.

Adaptación. La Iglesia se ha enfrentado a todas las ideas científicas que suponían una mínima duda a sus intereses pero ha saltado de alegría adoptando como propias las que le beneficiaban.

Si las hipótesis científicas se oponen directa o indirectamente a la doctrina revelada por Dios, entonces sus postulados no pueden admitirse en modo alguno. Punto 28. Encíclica Humani generis

El ejemplo más claro y reciente fue la invitación a Stephen Hawking por parte del Vaticano para que les explicara con más detenimiento el Big Bang… evidentemente, la existencia de una teoría así es vista con buenos ojos ya que pone un inicio al Universo que puede ser maleable e interpretable como un acto de creación… perdón, de Creación.

De esta curiosa evolución en los postulados religiosos han surgido numerosas ramificaciones entre las que destaca la del diseño inteligente.

La cuestión, como no podía ser de otra manera, es simple. Se evita un enfrentamiento con la ciencia y se afirma que tras los descubrimientos y avances se encuentra un creador divino. El ejemplo del relojero al que Dawkins hace referencia en su libro es el más común, pero existen otros similares como el arquitecto o el pintor.

A Dios no lo podemos ver, ciertamente, con los ojos del cuerpo, pero sí podemos contemplar sus obras. Así como por vista de un cuadro deducimos la existencia del pintor, cuya es la obra -puesto que la existencia del efecto supone la existencia de la causa que lo produjo-, así también podemos remontarnos de los seres creados al Creador, causa primera de todo cuanto existe. Padre P.A.Hillarie (La Religión Demostrada, año 1900)

Un argumento largamente utilizado, el ejemplo de arriba corresponde a un texto de principios del siglo XX, y que se adapta a la perfección a los nuevos retos que la ciencia suponía para la religión.

Reducción. El saber que un conocimiento total, completo y absoluto de este Universo y las leyes que lo rigen es imposible por muy avanzada que sea nuestra ciencia, representa una gran oportunidad para insertar a dios en las lagunas que van quedando.

Es lo que se ha denominado «God of the gaps«, el dios de las rendijas, la última y más peligrosa de las estrategias teológicas: Allí donde no llega la ciencia, allí se encuentra dios.

El dios de las pequeñas rendijas.

Entre ataques velados a la soberbia de la ciencia, despunta esta corriente de pensamiento religioso que aprovecha las rendijas y huecos del conocimiento humano para colar la existencia de su ser divino.

El ejemplo más claro de este dios tras las rendijas de la ciencia lo hemos visto hace apenas unas semanas cuando, tras el descubrimiento del bosón de Higgs, el canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias del Vaticano declaraba que «detrás de la partícula divina se encuentra dios«.

Es una estrategia interesante puesto que siempre se podrá colocar una mano divina tras cualquier descubrimiento científico. Detrás de la evolución se puede insertar una presencia invisible que la guía de acuerdo con un diseño inteligente, detrás de cada minúscula partícula acelerada, colisionada y finalmente descubierta siempre se podrá situar un ente sagrado que la creó en un principio.

No obstante, y como adelanté hace unos párrafos, es una estrategia peligrosa pues hace cada vez más pequeño al dios que antes era omnipresente, eterno y todopoderoso.

Depender del avance de la ciencia y la razón para ir colando a dios en las rendijas del conocimiento que vayan quedando, no es buena idea. Como un pequeño duende que se esconde entre los huecos que permanecen a oscuras, apartado de la curiosa luz de esos incómodos hombres de bata blanca, como un ratón acorralado que, escurridizo, se va ocultando como puede en los agujeros que van quedando libres…

El «God of the gaps» es un dios oscuro y resbaladizo, que va saltando de hueco en hueco al ritmo impuesto por la inexorable marcha del conocimiento, un dios acorralado y huidizo al que solo le queda refugiarse en las lagunas de la ciencia, en la ignorancia presente pero condenado a volver a saltar cuando esa ignorancia se convierta en descubrimiento.

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41 Comentarios

  1. La lectura no ha sido tan ardua como me esperaba, teniendo en cuenta que hoy estoy algo espeso.
    Muy buen post, aunque matizaría una cosa:

    «Sin embargo, el lio se monta cuando una religión no sólo se contenta con invitarte a ignorar el mundo real sino que, dando un paso al frente, se presenta voluntaria para explicártelo.»

    Ante fenómenos del mundo real, aparecen explicaciones mitológicas, y de la cohesión de estos mitos, las religiones, no es dificil ver un mismo mito en varias religiones.
    La religión surge de la explicación mitológica del mundo real y las instituciones que se crean en torno a ella se convierten el los guardianes de esa tradición, que a estas alturas no pueden más que limitarse a buscan los escondrijos de la realidad para poner una mano, como muy bien has dicho.

  2. Gracias una vez mas por el esfuerzo de aclarar la verdad, espero que ayude a la ciencia y que ilumine a los religiosos. Aunque te tachen de fanatico antireligioso, gente como tu es necesaria que alce la voz con la verdad cientifica y que compense el griterio religioso que aturde a la humanidad. Mas como tu harían un mundo mas tranquilo donde vivir.

  3. Parece la historia de un niño pequeño jugando al escondite en un lugar desconocido. Al principio nunca le pillan porque hay muchos escondrijos, pero poco a poco le van encontrando y conociendo los huecos.

    Gran artículo.

  4. ¿Alguna religion admite a la mujer como igual al hombre, a dia de hoy? Incluso los budistas no permiten que el dalai Lama sea mujer. Solo por esto ya merecen ser consideradas todas como sectas destructivas.
    La Santa Inquisicion mato a mas de 2 millones de personas en la Edad Media, en su mayoria mujeres, por usar hierbas para sanar, acusandolas de brujas. las quemaban a ellas y a sus familias, niños incluidos. Incluso pacientes. Quizas han pedido perdon, o algo asi, a Galileo, pero ¿han pedido perdon a esos 2 millones de inocentes torturados y quemados vivos?.No solo no lo han hecho sino que esta «Santa» institucion sigue existiendo hoy en dia, solo ha cambiado el nombre por «guardianes de la Fe» o algo asi. ¿Quien era responsable de esta institucion hasta hace poco? El actual papa. Y uno de sus principales ocupaciones fue tapar a toda costa los escandalos de abusos sexuales de Cardenales y sacerdotes catolicos a menores. ¿Mas? El actual papa fue miembro, en su adolescencia, de las Juventudes Nazis. ¿Amor a Cristo o al ser humano? Ni por asomo. Amor al poder y al dinero. Con decir que Roma crucifico a Cristo y ahora la Iglesia es «Catolica, Apostolica y… Romana!». La mas alta traicion al propio Cristo : la Iglesia Catolica.

  5. Hola

    Se de dos empresas que a pesar de los errores que cometen y de que maltratan a sus clientes, tienen cuentas en azul. Los clientes no pueden ir a otro prestador. No hay, o simplemente es imposible salirse.

    Una de esas empresas es de telefonía, ejercida por una transnacional y que es atea (o sea no cree en nadie) a la hora de girar sus recibos y cobrar. A esa empresa le quedan pocas semanas de ejercer su negocio, pero ya se anuncia que se firmará un nuevo contrato y se quedará en el país por veinte años más. Es que tiene un tremendo poder: dinero, que en cuanto a dogmas, no se entra en vainas y no hace distingos, de si eres racional o sesudo científico, o crees en un Dios, o Diosito como le decimos los peruanos.

    La otra empresa, exhibe menos pergaminos. No tiene gerentes con doctorados. Es un consorcio de numerosas unidades de negocio (así le llamarían los expertos en economía) que ha emputecido (perdón por el término) el servicio del Transporte Público de Pasajeros. Ocasiona tal daño a la población, que la inseguiridad reina en las calles.

    El Dios de las rendijas:

    Ni tan nueva tampoco. Yo estudiaba en la universidad en los años de 1970 y los compañeros ateos argumentaban: «La Iglesia, aprovecha los huecos de la ciencia».

    Uno es creyente, no por lo que vaya a recibir como merced en un tiempo futuro. Actuar de esa manera, es vivir con criterio de banquero. Que no tengo yo nada contra esa profesión, pero cuyo carisma es poner sus recursos, donde vaya a obtener rédito y si para lograrlo, tiene que crear acciones basura, como las que ocasionaron la severa crisis que vive Europa, pues bienvenido sea.

    Uno es creyente por gratuidad. Porque es una praxis que se asume libremente. Porque a pesar de los reveses que la vida nos haga pasar, con terquedad uno mantiene su Fe.

    Para creer en Dios, yo no me planteo preguntas, acerca de si son necesarias 26 dimensiones para que pueda lograrse una teoría única que englobe a las cuatro fuerzas del universo. Tampoco de si los científicos del colisionador vayan a descubrir la partícula Higgs y que después se embarquen en el programa SUSY.

    Para creer en Dios, asumo la convicción, de que es posible un mundo que sea mejor.

    Mi Reino no es de este mundo:

    Claro, como el Reino de Dios va ser de este mundo. Si así fuera, no habría una taza de desocupados que asciende ya a un 25% de la población. A ellos se les ha sustraído la posibilidad de crear, nada más lejano de la caridad con el prójimo.

    Y Jesús, afirmó que su Reino, no es de este mundo. O sea que no es como los de este mundo, y aquí no hay juego de palabras ni movidas gramaticales para zafar el cuerpo.

    Van ya dos mil años y la Iglesia sigue en pie. Que ha tenido errores y muy gruesos, pues si. Que ha sido muchas veces injusta, pues si también.

    Dios no se ha equivocado. El error ha venido siempre de la «flacura» de Fe de muchos de los integrantes de la iglesia, sean estos fieles comunes o los miembros de la jerarquía.

    En América, es quizás la historia, algo distinta que en Europa. Aquí hay muestras de iglesia, que han sido «oscuridad de Fe», como el caso de los sacerdotes condenados en la Argentina, por su participación durante la llamada guerra sucia. Pero hay también muestras de esperanza y de que el paraíso es posible construirlo aquí en la tierra, como lo atestiguan la labor de los obispos: Helder Cámara y Oscar Arnulfo Romero.

    Yo escribo y me recuerdo del padrecito Hubert Lanssiers, quien merced a su labor, libró a gente que injustamente estaba en las cárceles. El hablaba siempre de los «Dientes del Dragón», y era considerado un Lamed Waf.

    Perdón por la extensión de mi comentario. Le dejo unos versos del peruano César Vallejo, quien murió un viernes de Semana Santa y escribió:

    Dios mío, si tú hubieras sido hombre,
    hoy supieras ser Dios;
    pero tú, que estuviste siempre bien,
    no sientes nada de tu creación.
    Y el hombre sí sufre: ¡el Dios es él!

    Muchas gracias.

  6. Excesivamente largo y superficial. Lo siento, reconozco la erudición pero no no me aporta nada. Las bases del sentimiento religioso están fuera de la iglesia y eso ni se toca. No soy creyente, peeo si lo fuera, ninguno de estos argumentos me convencería.
    Un saludo
    Javier

  7. Interesante post, aunque por supuesto no lo comparto en su totalidad, pues soy cristiano y sigo siéndolo a pesar de que me gusta mucho la ciencia y el saber cómo funciona el mundo. ¿Soy entonces un pobre ignorante digno de compasión? Sinceramente, no lo creo.
    Recuerdo en mis años de biología cuando un profesor nos decía que se habían descubierto las sustancias y reacciones bioquímicas de nuestro cuerpo que permiten las emociones. Lo decía como si eso fuera el punto clave para relegar todas esas percepciones humanas del amor, la tristeza y demás a un mero funcionamiento bioquímico ligado de alguna forma a la selección natural omnipresente. En mi fuero interno pensé: vaya estupidez. Y aún lo sigo pensando. Que sepamos el mecanismo físico por el cual se manifiestan estas emociones no dice nada de nada de las emociones «en sí mismas».
    Pienso que cierta mentalidad científica existente hoy en día en el mundo se comporta igual que ese profesor que tuve: la ciencia lo explica todo, o casi todo, y en todo caso otras disciplinas «no científicas» no sirven al propósito de explicar el mundo.
    Estas mentalidades se contentan con dos explicaciones básicas: o el universo no tiene sentido alguno y simplemente estamos aquí, vivimos y morimos y ya está (la más triste), o el universo tiene sentido en la medida que los seres humanos sabemos más de él, vivimos mejor y dejamos un mundo más perfecto para nuestros descendientes, aunque la muerte sigue siendo el final.
    Los creyentes tenemos otra mentalidad: el universo tiene un sentido, y este sentido de la existencia no reposa en la capacidad del ser humano para avanzar (o no reposa «del todo») sino en Dios. Creemos que hay un «más allá» (no físico necesariamente), simplemente que con la muerte no se termina todo. Si, es una simple creencia, y bastante ilógica científicamente hablando. Pero… ¿y qué? Quizá ilógica, pero también razonable: de la misma forma que algunos científicos ven absurda la existencia de Dios, yo veo absurdo un mundo creado a sí mismo de la nada, con una suerte de leyes naturales que lo rigen todo y que no tienen ningún significado para mi como persona viviente y autoconsciente.
    Dejemos a un lado de momento todas las equivocaciones de la Iglesia, que mezclar eso con lo que hay al fondo de la teología solo sirve para perderse:
    De Dios se dice que es el Santo. Santo, en su origen, es una palabra que significa «el otro», es decir, lo contrario de «yo». El punto clave está en que incluso los ateos tienen dioses. Si no pones a un Dios religioso, pondrás a un Dios del dinero, del trabajo, del conocimiento, de la ciencia… porque sí, a veces la ciencia también es un Dios para ciertas personas. Todo el mundo necesita un concepto absoluto por el que mueve su vida (a veces sin saberlo).
    El problema viene cuando este concepto absoluto es algo tan limitado como un trabajo, una persona (sí, incluso poner como absoluto a la pareja es negativo), o peor aún, el propio ego. El confiar en un Dios religioso permite al ser humano ser humilde y menos egoista, le permite relativizar la muerte, las desgracias, y potenciar el altruismo. Si, ya sé que se puede ser altruista sin ser creyente. Pero el confiar en Dios ayuda, porque sabes que no estás haciendo eso porque te plazca solamente. Creer en Dios no tiene nada que ver con evadir la responsabilidad de los propios actos, sino precisamente ser más consciente de ellos.(continuo en el siguiente, que no me cabe)

  8. No quiero aquí hacer publicidad de la religión. Eso es algo muy personal (y al mismo tiempo público: huid de los que hacen publicidad de su religión, pero escuchad aquellos que hablan de verdad de corazón respecto a ella, parece lo mismo pero no lo es).
    Solo quiero apartar la idea de que los creyentes somos ignorantes porque aún no hemos comprendido que la ciencia lo explica todo, o explica todo lo que puede ser explicable, y para lo demás también hay leyes naturales que simplemente no podemos comprender. El Dios en el que creo no está a este nivel. Está al nivel de quien soy yo, y del por qué, y del cómo vivir.

    Por otro lado, la Iglesia es una institución humana con multitud de errores. Pero como supongo que todo el mundo sabe, los que pueden atacar en un momento dado el matrimonio homosexual ganándose la crítica de la mayor parte de la sociedad, forman parte de la misma Iglesia plural y cosmopolita (y con diversidad de pensamiento) que mueve a un sin fin de personas humildes que trabajan «por amor al arte» a todos niveles de la sociedad de forma humanitaria. Sin ellos esta crisis que padecemos sería diez veces peor. Algunas de ellas son personas que sorprenden por su amabilidad y porque saben ser felices, algunas incluso en las peores circunstancias, por estar desligadas del egoismo (primero yo y luego veremos) gracias a que confían en alguien que no son ellos mismos sino que está más allá de sí mismos. Quizá sean gente humilde que no tiene ni idea que llamar «la partícula de Dios» al bosón de Higgs es una metáfora más o menos divertida, pero probablemente conocen mucho más a las personas y la forma de ser felices que algunos científicos encegados en su ego (obviamente, he dicho ALGUNOS).

    Sobre los errores, o crímenes, de la Iglesia, decir que la Inquisición fue terrible (aunque todo hay que decirlo: hubo mucho menos de religión y mucho más de política de lo que se cree, cualquier libro de historia serio lo confirma), y las condenas a Galileo y demás son formas de debilidad humana lamentables (y aún así, nunca la Iglesia ha condenado el heliocentrismo como herejía, el proceso a Galileo fue más complejo y con más intereses de los que se dicen habitualmente de forma popular, aunque sí es verdad que «el tema» era el heliocentrismo).

    Y sí, a pesar que no soy investigador, me encanta la ciencia y considero el método científico como algo ESENCIAL para buscar todos los cabos sueltos del universo. Pero para mi de ninguna forma el método científico excluye a Dios. Y no por encuadrar a Dios en las pequeñas rendijas, sino porque hay rendijas que no son abarcables por la ciencia porque no forman parte de ella, ni formaran parte de ella en ningún futuro lejano, puesto que no forman parte del mundo físico.
    En otras palabras, y poniendo un ejemplo, reducir el amor a un complejo mecanismo de supervivencia que implica la sexualidad, el enamoramiento a base de neurotransmisores y hormonas, y el emparejamiento con otra persona para mejorar la propia supervivencia es algo bastante triste… e inexacto.

  9. Bueno, el razonamiento y la inteligencia -que no son una unidad indivisible- están en territorio alienígena respecto de la fe. La necesidad de creer es un principio de sobrevivencia que no se afecta con lo científico ni con la realidad desnuda de lo comprobado. La fe es un virus de lo instintivo, que al igual que el Sida replica las células, pero que se asienta en el corazón de la fábrica emocional de la gente. Hasta los grandes y más sangrientos narcotraficantes depositan su fe en las animitas y vírgenes que visten sus capillas, y les dedican sus emociones y pensamientos como actos de comunión con un paraíso esplendoroso adonde arrodillados aspiran a llegar, y también a la diestra de un dios misericordioso, al igual que sus víctimas que viajaron primero.
    No hay posibilidad de razonamiento con fieles de la fe. El mundo obnubilado de las creencias es un planeta de sordos.

  10. Totalmente de acuerdo. El día que todos acepten que morir es tan natural como respirar será el día en que quiebre la mejor empresa de todas.

  11. Magnífico post, Javier.

    Con los libres medios divulgativos a nuestro alcance como internet, ya no queda hoy en día casi ningún argumento racional para aferrarse a las religiones.

    Las personas que aún lo hacen, suelen justificar ahora su anacrónica “fe” en una necesidad personal que preste algún sentido a lo absurdo de la existencia humana consciente.

    No todos tenemos la talla intelectual de un Sagan, un Feynman, un Asimov o un Einstein para encontrar el sentido nuestra vida sólo en la ciencia.

    La mayoría de los que no tenemos tan altas cualidades queremos creer, necesitamos creer en algo, aunque sea absurdo, para no enfrentarnos al mayor absurdo de todos: la futilidad de la vida.

    Ese antiguo terror, que probablemente apareció cuando los primeros homínidos empezaron a ser autoconscientes, es la base de un negocio que, asombrosamente llega hasta nuestros iluminados días.

  12. Matar a 2 millones de personas inocentes bajo la firma de la «Santa» inquisicion y en nombre de Cristo, no es un «error humano». Es mas bien una accion diabolica.Dios es amor y solo amor.
    Por supuesto que hubo politica. Religion y poder politico son hermanos siameses. Como politica hay tambien en las inversion en empresas de armamento del banco Vaticano. El vaticano esta podrido desde hace siglos. Jesus sacaria el latigo como hizo con los mercaderes del templo. Son Sepulcros blanqueados. Pura traicion a Jesus.

  13. Muy bueno tu artículo, Javier.
    Dicen que Darwin fue en su juventud un cerebro izquierdo creciendo y uno derecho naturalmente desarrollado ya….Pero él mismo aceptó que en su edad madura, los años y un no se qué de la vida le había tornado insensible a las artes y la apreciación de lo antes tan bello a sus oídos, como la buena música o la poesía.
    ¿Que le pasó?
    A mi, a mis 66, me ha pasado lo mismo.
    Y estoy consagrado a la vida espiritual.
    Imagínate un monje, que tras 45 años de dedicación a la vida de oración entendida como «hacer de la materia mente y de la mente materia», y también como » sublimar afectos basados en natura y abrir la conciencia a estados progresivamente mas amplios», y a «trasmuta tu energía basal -sexual o vital, como se la llame- aceptando canales nuevos, placenteros o no, para experimentar no con animales, sino con tu naturaleza animal»….etc.
    Todos estamos de acuerdo: terminas en el manicomio, hermano.
    Pues bien, tengo algunas taras como cualquiera, algunas fijaciones, pero puedo aún desenvolverme con control en la calle y en mi casa.
    Es decir, procuro no dañar aves, conejos, arañitas, entre los que vivo en mi parcela terrenal, y tengo que lidiar con la relación como cualquier casao con prójima… pero soy consciente que no se puede vivir sin que alguien o algo muera para hacer posible cierta continuidad…
    Lo que quiero expresar, es que es posible que si ha de seguir habiendo una religión, no la puedo concebir como otra estructura social o dogmática.
    Tiene que ser un estado de conciencia en permanente desarrollo.
    Una moral sin dogma, para los que creen en un comportamiento humano distinto del sólo animal.
    Una religión sin templos.

  14. Por fiestas patrias yo también cité a dios en mi face… como cantara Chabuca Granda,

    «El amor siendo humano, tiene algo de divino
    amar no es un delito porque hasta dios amó»…

    es bonito porque javeh o jehova es ficción, y la ficcion es poética y bonita… incluso en sus errores…

    Y la ficción debe dejarse en el campo de la ficción, como sus amigos Zeus y Alá… hasta podemos hacerles peliculas de acción, con lo que me diverti viendo pelear a zeus contra Cronos…

    Y en América la historia fue peor. Una religión que llegó a meterse en las personas a sangre y fuego. A veces nos olvidamos que al inca Atahualpa lo apresaron simplemente porque le dieron una biblia, y el no entendia que decia ahi y la tiro al suelo… ah bueno, esa fue la escusa, es cierto. Malditos curas.

    (que conste que esto no tiene nada que ver con la España de hoy, porque no tengo yo la culpa de lo que hizo mi abuelito. Ah no, solo maldigo España por mandarnos a Telefónica… se que ustedes lo entienden)

  15. «Y no por encuadrar a Dios en las pequeñas rendijas, sino porque hay rendijas que no son abarcables por la ciencia porque no forman parte de ella, ni formaran parte de ella en ningún futuro lejano, puesto que no forman parte del mundo físico»

    ¿Sabes que estas retrocediendo? tu forma de pensar ya fue abolida. Hace siglos se decía eso «hay cosas que la ciencia nunca va a explicar» y es por ello que cuando la ciencia comenzo a explicar casi todo lo conocido, pasamos al plan j k o l que del B pasamos hace rato, pasamos al plan del «dios es tan grande y pequeño que por ahi debe caber».

    ¿Sabes porque hay cosas que explicar? ¡¡¡porque es la ciencia la que hace siempre las preguntas!!! Si por la iglesia cualquiera fuese, con la biblia llegaríamos a la luna. Y las enfermedades se curarian con ponerte a la sombra del papa (Que con Pedro funcionaba, joder!!!)

    En este blog, hace años, se publico un articulo del como con electrodos podias hacer control mental, como calmaban a un toro en un instante. Asi de simple. Tambien se conoce que hasta comer un chocolate proporciona el mismo placer que dar un beso a alguien que te atrae. Todo es química, es sencillo de entender. Miles de enfermedades mentales se curan o controlan basados en procedimientos quimicos. No sean orgullosos, somos un saco de huesos, sangre y tejidos. No «hijos de dios» ni «herederos de un paraiso por suprema voluntad»

    «El Dios en el que creo no está a este nivel. Está al nivel de quien soy yo, y del por qué, y del cómo vivir».

    Lo mismo diría un griego hace muchísimos años, ¿le aplaudirías? ¿esperas que te entendamos?

    Mira el principio es simple.
    Se respeta a la persona. Te respeto. Pero no se respeta las creencias, menos aun si son medievales.

    Si mi madre viene mañana y me dice «la tierra es plana», yo la quiero, pero tendre que incluso humillarla, para quitarle esa creencia, porque le haría daño.

    El gran problema de mi madre y el tuyo, es que, como dice el texto, ven la fe como una virtud. Si todos pensáramos como tu, no podríamos ni postear esto, porque ups, no existiría internet.

    dios no existe, despierta hijo. Es difícil, pero no te ama ni se preocupa por ti. Un dia visita la morgue y verás una niña violada y asesinada… ese día tu omnipotente y omnisiente dejará de existir, porque no puede ser ambos a la vez y permitir esas atrocidades, hombre, anda a la morgue y lo entenderás. True story.

  16. No tenía pensado poner más mensajes en este post, porque ya había dicho lo que quería. Pero ante esto…
    En primer lugar, ¿qué problema tienes con las creencias de los demás? Me has respondido como si te hubiera atacado, o como si mis creencias hicieran algun mal en el mundo. Y ambas cosas son falsas.

    Si, mis creencias NO HACEN DAÑO AL MUNDO, sino que lo mejoran, o en todo caso, desde el punto de vista de un no creyente, son neutrales y no hacen ningún mal.
    Si realmente piensas que creer en Dios es malo para la salud, entonces no entiendes nada de religión. O mejor dicho, de la fe. Y no, esto no es la salida fácil del crédulo o pseudocientífico, que ya sé que lo estás pensando. De ninguna manera. Es simplemente el caso análogo al típico cura listillo que intenta hablar del bosón de Higgs sin tener idea de lo que habla.

    Otra cosa MUY DISTINTA es el uso real que se hace de las propias creencias, a veces muy negativo (y de ahí salen todas las barbaridades que puede haber hecho la Iglesia a lo largo de la historia). Pero la fe en sí misma NO es mala, jamás. La fe en sí misma ha hecho un bien enorme en el mundo. A pesar de todas las depravaciones y radicalizaciones de esta fe, a pesar de todas las inquisiciones, conquistas de América, pederastias de curas, moralidades de siglo pasado y cincuentamil cosas que quieras nombrar. La cantidad ingente de personas a las que la fe les ha ayudado supera con mucho eso.

    Respecto a la confusión ciencia-fe: si yo digo que como el Big Bang concuerda más o menos con la Creación del mundo apoyo esta teoría científica y no otra, y luego dentro de un par de siglos se descubre que el universo se ha formado de manera distinta, entonces yo tendré que morderme la lengua y aceptar el hecho, y buscar excusas para esconder que estaba equivocado. ¿Eso es lo que piensas verdad? El problema es que el sentido de la vida, el por qué, el qué hay más allá de la muerte, el significado de la existencia… eso JAMÁS lo responderá la ciencia porque NO ES su cometido. Ni que pasen un millón de años y hayamos aprendido a leernos la mente y a fusionar las conciencias. Esa es la diferencia entre equivocarme al intentar suplantar a la ciencia (teoría del Big Bang) y el ponerla en su sitio justo (la ciencia no actúa en el mismo campo de la fe). Ni la fe debe pisar la ciencia ni a la inversa.
    Me acusas de tener el problema de la fe, pero yo veo en ti el problema en que consideras la ciencia como un Dios.

    «¿Sabes porque hay cosas que explicar? ¡¡¡porque es la ciencia la que hace siempre las preguntas!!! Si por la iglesia cualquiera fuese, con la biblia llegaríamos a la luna. Y las enfermedades se curarian con ponerte a la sombra del papa (Que con Pedro funcionaba, joder!!!)»
    ¿De qué Iglesia hablas tío? Porque estás hilando tópico tras tópico. Eso quizá pasaba en el siglo XV, no en el siglo XXI. Si hay religiosos que piensan así peor para ellos, pero la immensa mayoría de la Iglesia está de acuerdo en promocionar la ciencia (y ciencia objetiva, aunque eso en realidad sea imposible gracias a Heidenberg) para aumentar el conocimiento. Así que déjate de anacronismos, bastantes cosas tiene la Iglesia que solucionar estos días, que lleva atrasadas desde el siglo pasado, como para que quieras trasladarla en el tiempo cinco siglos más atrás. (Sigo en el siguiente mensaje)

  17. «Si todos pensáramos como tu, no podríamos ni postear esto, porque ups, no existiría internet» …. Eeh… ¿perdón? Lo siento, esta frase me parece una soberana tontería. Ni siquiera la comentaré.

    «Tambien se conoce que hasta comer un chocolate proporciona el mismo placer que dar un beso a alguien que te atrae. Todo es química, es sencillo de entender. Miles de enfermedades mentales se curan o controlan basados en procedimientos quimicos. No sean orgullosos, somos un saco de huesos, sangre y tejidos.»
    La primera frase es mentira, es una simplificación muy peligrosa si se toma más en serio que un simple dicho. Ningún científico serio sería capaz de igualar el amor con el placer, y menos con el placer del sentido del gusto. Y es una simplificación peligrosa porque el simple hecho de considerarnos a nosotros como simples animales hace que nos volvamos animales y dejemos de ser civilizados. ¿Por qué pocos matrimonios son capaces de durar unos pocos años? Porque la gente piensa que el amor es enamorarse, el placer de sentirse atraído por otra persona y ser correspondido. Y eso es una idiotez. Han reducido el amor a eso, a una cosa, un sentimiento capaz de analizarse en un laboratorio.
    El funcionamiento químico del cuerpo indica cómo se manifiesta el sentimiento de atracción, pero eso NO ES AMOR. No banalices las cosas…

    Me acusas que mi forma de pensar nos vuelve atrás en el tiempo. Pero fíjate la tuya: el conocimiento por el conocimiento no lleva muy allá que digamos, al menos no nos instruye sobre cómo tratarnos ni cómo ser felices, y normalmente es prácticamente imposible que sea puro, sino que siempre va atado a todo tipo de intereses, muchos de ellos tan negativos o más que los que acusas que tiene la fe o la Iglesia. Y sigo pensando que la ciencia y el conocimiento por el conocimiento son esenciales e imprescindibles para una sociedad sana.

    «Mira el principio es simple.
    Se respeta a la persona. Te respeto. Pero no se respeta las creencias, menos aun si son medievales.»
    Si solamente vamos con eso dentro de poco tiempo la raza humana se va a la extinción. Así de claro y simple. Si la cosa solamente va de respeto, pones muy baja la exigencia. Eso son las normas sociales. Las constituciones. Los Derechos Humanos. Y todos ellos son buenos. Pero son insuficientes. Precisamente lo que me provoca mi creencia en Dios es potenciar el amor por los demás, llegando incluso al perdón de los que me caen mal. Exige más que las propias leyes, es llegar a donde las leyes no llegan. Que los creyentes seamos capaces de conseguirlo o nos quedemos atrás, eso ya depende de cada uno. Pero la exigencia está.
    Me dices que por ver una niña violada y asesinada en la morgue voy a dejar de creer en Dios… pues no. Sería un duro golpe, sería algo espantoso y al mismo tiempo me removería las entrañas pero de ninguna forma eso me impediría creer en Dios. ¿O acaso dejaron de creer en Dios todas esas personas que a lo largo de los siglos lo diron todo por su fe, lo perdieron todo, les capturaron, los condenaron a muerte por sus creencias o por ayudar a los más pobres y enfrentarse a los poderosos, y acabaron perdonando a sus propios asesinos antes de morir, porque simplemente eran mejores personas que ellos? Dios no es un mago que hace trucos de magia, al menos no para mi. Dios da esperanza. A pesar de todo. A pesar de las atrocidades. Creer en Dios precisamente me hace más humano y me hace más capaz de superarlas, y de luchar para que no se repitan.

  18. Vuestro dios escapa por las rendijas porque está avergonzado de la mierda de obra que ha hecho. Cualquier fulano hubiera diseñado el tinglado mucho mejor. Más justo al menos. No tan despiadado y cruel, en donde el malvado, el sátrapa, el ignorante, el avaro, el perverso, siempre, siempre, siempre triunfa.
    No quiere enfrentarse a reclamaciones y por eso se hizo invisible e indetectable, y ahora huye como un moroso acosado, de sitio en sitio.

    Si yo pudiese hacer lo mismo para escapar del banco…

  19. Saliéndome un poco del tema, la Santa Inquisición se fundó en 1478, así que pilló la edad media solo de refilón, la estimación más amplia del número de ejecuciones no se acerca ni de lejos a 2.000.000 de personas(y si hablamos de brujas muchísimo menos). Sin justificar sus barbaridades la Santa Inquisición fue probablemente mucho menos sangrienta que sus equivalentes en otros paises de su entorno, no alimentemos la leyenda negra de la Inquisición Española, que es eso, una leyenda. Un saludo ( por cierto, soy ateo, por si alguién piensa que hago corporativismo 🙂 )

  20. Si solo hubiera en este planeta blanquitos europeos y una única religión, la cristiana, pues vale.

    Hasta hace 500 años la religión cristiana solo estaba circunscrita, más o menos, a la zona ocupada por el imperio romano. Por el resto del planeta no estaba. En la Africa subsahariana no se conocia, salvo por algunaz zonas etiopes. En China, India tampoco estaba. Incas, Mayas, Aztecas estaban libres de cualquier contaminación judeo-cristiana.

    Y si todas esas zonas estaban libres de Papas, enciclicas e inquisiciones varias ¿Por que Galileo, Kepler o Newton no surgieron en China, Persia o India? ¿Por que en China, tan precursora en todo -en la historia de cualquier intrumento, artilugio o procedimiento desde la brújula a las vacunas siempre aparece el antecedente chino-
    no desarrollaron el método ciéntifico? ¿por que, estando libres de los colonos europeos hasta hace poco, en la Africa subsahariana, cuna de la Humanidad, no se desarrollaron civilizaciones complejas, focos de conocimientos o grandes bibliotecas?.

    Curiosamente todo eso se desarrolló donde más oposición habia por parte de una religión la cristiana y en donde seguimos empeañados en darle más importancia de la que se merece.

    En el fondo, fondo, los europeos nos hemos tomado con mucho escepticismo todos los mandatos de religiones, Papas y adláteres. Puede parecer lo contrario por la gran cantidad de muertes, persecuciones pero esto, muchas veces enmascaraba luchas de poder más mundanas.

    La Iglesia podrian mandar al infierno y a la cremación eterna de almas para acojonar pero ni los reyes más católicos se lo tomaban en serio y si el Papa iba contra sus intereses terrenales no tenian reparos en conquistar y saquear Roma y hacerlo prisionero o en expropiar todas las posesiones eclesiáticas, trás cortar algunas cabezas, para financiar un reino (y de paso casarse con la amante y encerrar a la «legitima»).

  21. Y quién lo formuló, y si es posible en que año, te veo tan seguro que a lo mejor sabes el día y la hora 🙂
    Yo creo que es dificil que se produzca el desarrollo de una civilización, (como la china, a egipcia, la árabe …) sin un método científico, aunque fuese rudimentario.
    Un saludo

  22. Te vas por las ramas. Tu pregunta era clara y mi respuesta ha intentado ser clara.

    El método científico al que tu te refieres, no es tal.

    Cuando hacemos referencia al método científico tiene unas características, ya bien establecidas, necesarias e inequívocas que no se han dado hasta la modernidad.

    Los egipcios, los árabes, los chinos o los griegos, o los romanos, o la cultura que quieras podrían otros métodos, pero no eran EL MÉTODO CIENTÍFICO… Y por qué quedarse en los egipcios… Puestos en tu razonamiento: ¿por que no tiras más para atrás y hablas de los primeros homínidos o las culturas neolíticas??… también desarrollaron técnicas y avanzaron, ¿también hablamos de método científico?

    Es un debate interesante, pero no es exacto… no adaptes a conveniencia. Por qué no hablar entonces de la aviación de los guanches en la Gomera sólo porque usaban pértigas para saltar muy alto?

    El método científico es lo que es y tiene unos elementos… Si no se dan ( o se dan solo unos pocos) NO es método científico.

    La observación es uno de esos elementos carecterísticos… dirías que si un egipcio observa ya está usando el método científico??… NO, o se dan los elementos (todos, incluyendo falsabilidad, comunicación, etc…) o será lo que quieras, pero no método científico.

    http://amazings.es/2011/09/29/el-metodo-cientifico-una-herramienta-maravillosa/

  23. La entrada me ha encantado y, pese a lo larga que es, me he dicho que para eso está el domingo, para leer más.
    Encuentro todo interesante y, además, como atea, que no sólo escéptica, que soy, estoy plenamente de acuerdo, pero… Pero leyendo los comentarios que han dejado algunos de tus lectores en los que se insiste en la fe, y la fe queda justificada en esos comentarios alegando que no es lo mismo la fe y los creyentes que la institución eclesiástica, he pasado de «creer» que la religión ha estado entre nosotros desde hace mucho (todas ellas, en cualquier época) no debido al miedo a la muerte como siempre me pareció, sino a la insoportable levedad del ser. Sí, de eso me he dado cuenta cuando entre los comentarios de los religiosos y también en las concesiones que, como bien dices en tu entrada, la iglesia va haciendo a la ciencia, parece no darse tanta importancia (entre los creyentes que van por libre) al más allá como al hecho de que nosotros tenemos que pintar algo aquí. Algo más que nacer, crecer, reproducirnos y morir. Ay, que al final no tiene la culpa la religión sino su creador, el ser humano, que no soporta ser sólo uno más de los seres vivos que habitan este planeta.

  24. Hola, buen día desde Perú

    Nada mas lejos de la verdad, eso de que la religión limita. «Todo te es permitido, pero no todo te conviene»

    Uno asume libremente una creencia o, un no creer.

    En este blog he aprendido un montonal de cosas. He descendido a las profundidades del oceano y subido al Everest. Aprendí sobre las Supercuerdas y disfruté el podcast sobre Darwin. Ahora se da la oportunidad de conversar e intercambiar sobre la Fe y la Ciencia. Espero que siempre haya esta posibilidad, y todo dentro de un marco de respeto por el otro.

    El sábado pasado, caminaba por la Plaza de Armas de Lima. Me topé con una marcha fúnebre. Eran los seguidores de un cantante de boleros: Pedrito Otiniano, muy popular en mi patria. LLevaban su ataud al cementerio, y pasaron nada menos que por el Palacio de Gobierno, cantando las canciones de su ídolo: «Quiero comprarle a la vida, cinco centavitos de felicidad…» coreaban los fieles, entre ellos iba gente muy diversa, acompañaban al cantante popular que pasó al mundo espiritual.

    Antes de embarcar al féretro en el auto que llevaría a Pedrito, alguién gritó: «Ahora en el cielo, hay un duo que cantará a los ángeles: Pedrito Otiniando y Lucho Barrios (murió hace un año)»… era la Fe de una ciudadanía, que tiene sin cuidado, el que le digan que Dios, se oculta en rendijas. Dios, va con su pueblo.

    Saludos

  25. Ya lo decia el gran Borges:

    «……Pero en las grietas esta Dios, que acecha»
    Una version del I Ching.

    Taonadamente

  26. Tener amigos imaginarios no perjudica a nadie, salvo que se empeñen en convencerme de que también es mi amigo y que si no lo veo es por mi culpa. O lo que es
    más peligroso, que me lo hagan ver a palos…

  27. «Tener amigos imaginarios no perjudica a nadie», esta frase de un anónimo anterior, es elocuente e interesante.
    Mi madre decia que «en la cárcel y en la cama se conoce al que es amigo»,lo de la cama lo decia por enfermedad; y es que eso del o la amiga, ea algo muy grande y harto difícil de practicar cuando no se es cónsono con lo que se dice,se hace y se piensa.
    Así que el amigo imaginario puede ser alguien que ya se ha ido, por ejemplo un marxista consumado o un santo, que guíe a uno por cual de los 4 caminos que decía José Alfredo Jiménez en una de sus rancheras, se debe tomar.
    Pienso entonces en la palabra que empleo «cónsono», pues ahora en este mundo convulsionado, muchos de los que tienen acceso a la gran prensa se dan a la tarea de autollamarse y llamar a otros, «líderes y éticos». A la mar de las veces suele ser «basura pura y pura basura». Son dos palabras, pienso están un tanto prostituidas (Con el perdón de las que laboran en este oficio, milenario, por cierto).
    ¿cómo creer en un religioso qué toca a la puerta de nuestro hogar y con osadía me dice qué seré liberado de cualquier culpa si creo en su Dios?
    Creo en otro tipo de religión liberadora,la del cura de Rubén Blades (Panamá),la del «Ángel de la Amazonía» Chico Méndez (Brasil), la del padre Camilo Torres (Colombia),la de Alí Primera (Venezuela),Monseñor Arnulfo Romero (El Salvador),la de Ernesto Cardenal (Nicaragua)y la de todos los curas «sanos» que caminan los barrios de nuestros pueblos y ciudades, junto a ellos de seguro, debe caminar un santo verdadero e igualitario y hasta autodespojado de sus riquezas materiales, cual San Francisco de Asis.
    Así amigo Javier, que cada quien piense como quiera, pero que vaya reflexionando sobre su actuación personal en esta obra cotidiana en la que todos estamos inmersos, pero de lo que si es cierto, que dependiendo donde se ubique cada quien, entraremos en una prospectiva más igulitaria por ejemplo en lo social, o entraremos más rápido en las tinieblas de otro oscurantismo.
    Gracias por su escrito y opinión, lo cierto es que ha tenido audiencia, tendrán algunos que buscar tiempo para leer y escudriñar quizás muy bien en las rendijas donde se esconden y hasta escondemos nuestros propios designios.
    Saludos.

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Por Irreductible, publicado el 29 julio, 2012
Categoría(s): religion • soy ateo pero no muerdo