DOCUMENTALIA – EL EGIPTO DE CLEOPATRA – PARTE 2

Por Irreductible, el 10 marzo, 2008. Categoría(s): documentalia • egipto • historia • historia antigua ✎ 12


DOCUMENTALIA – EL EGIPTO DE CLEOPATRA – PARTE 2
Aquí llega otro post, la Segunda parte de lo que se va a convertir en una Trilogía y que estoy dedicando a la figura de Cleopatra.
Y si en la Primera Parte le dí un pequeño repaso a sus primeros años, esta segunda entrega bien podria titularse: Cleo y Julio…

Dejamos a Cleopatra un momentito y nos centramos en Julio Cesar

Viajamos por tanto a Roma y nos encontramos que Julio… no está… ¿Donde estaba Julio?… Pues Galia est omnis divisa in partes tres… por aquellos tiempos, el bueno de Cesar estaba explotando una de sus mejores facetas, la de general y estaba dándose de mamporros con los irreductibles galos, en lo que se llamó La Guerra de las Galias… bueno, fue el propio Julio quien lo llamó así, porque además de escabechinar al pueblo de Asterix, también se sacaba un sueldecillo haciendo de reportero y periodista, en lo que terminaría siendo el libro de cabecera de mi profesor de latín en el instituto…
No hay mejor forma de “hacer historia” que escribiéndola tu mismo… pensaba nuestro Julio.

Pero claro… cuando te tiras 10 años de peleas con los galos fuera de casa, no debería sorprenderte que hasta tu mejor amigo, Pompeyo, te quiera quitar el puesto en Roma… se convierta en tu rival y te esté esperando con un ejército… Es lo que pasa…
Así que el bueno de Julio cuando regresa y se encuentra con esta puñalada por la espalda, decide poner las cosas en su sitio y le da una soberana paliza el 48 d.C en la batalla de Pharsalus.

Pompeyo tiene que salir por patas de allí y decide refugiarse en Egipto, donde recordamos de la Primera Parte de esta entrada, había mediado en la boda entre Cleopatra y su hermanito Ptolomeo (el 13).


Sin embargo, en lugar de encontrar un sitio seguro por aquellos lares, una pequeña conspiración entre Ptolomeo y Lucius Septimius, un servidor del romano, acabó con la cabeza de Pompeyo por los suelos.
Y lo que son las costrumbres… algún iluminado convenció al joven Ptlomeo, que decidió enviar esta cabeza en un cestito al propio Cesar, como si fuera un regalito más en la semána fantástica del Corte Inglés.

Recordemos que aunque eran rivales, Julio Cesar siempre había estimado a su viejo amigo Pompeyo… y cuando vió la cara de éste en el cesto… no le hizo mucha gracia… sóbre todo imaginando el estado en qué llegó la cabeza y que, por aquella época, no había criogenización…

Lo que se iba a convertir en un tanto por parte de Ptolomeo, se convirtió en ofensa al Cesar… Y es aquí donde entra en escena (y nunca mejor dicho) nuestra Cleopatra.

Cleopatra estaba exiliada, casada por obligación de su padre el flautista, inmersa en un Egipto lleno de intrigas que le impedían mandar como a ella le hubiera gustado… y en estas, se le presentó la ocasión idónea… Cesar estaba enfadado con su hermanito!!, era un momento perfecto para mover ficha y volver a los focos…


Burló la guardia romana y camuflada en una alfombra se presentó divina de la muerte ante Julio Cesar, que pensó ¡Esto sí es un buen regalo y no el de su hermanito!

Por un lado Cesar quedó alucinado con aquella jovenzuela de carnes prietas y audacia temeraria. Y vió una buena oportunidad para mantener aquel conflictivo Egipto bajo su poder… Por otro, Cleopatra estaba exiliada y la llegada de aquel romano le podría poner de nuevo en el trono.

¿Qué ocurrió?… Pues lo que tenía que ocurrir… Cesar cenó bien para coger fuerzas y aquella misma noche la pasaron juntos.

Después de desplegar sus habilidades sexuales, Cleopatra comenzó con sus habilidades políticas y en un periquete consiguió que Cesar prometiera mandar a sus hermanos-esposos-Ptolomeos a unas islas muy bonitas, Creta y Chipre respectivamente, donde no la molestarían en su camino al trono…

Ptolomeo (el 13) no quedó muy agusto con este “destierro” y montó un pequeño pollo junto con otra hermanita de Cleopatra, Arsinoe. Para Cesar después de 10 años de Galos, esto no pasó de una escaramuza y puso en su sitio al niñato…

Resultado de esta peleilla: Ptolomeo terminó flotando en un rio, la biblioteca de Alejandría ardió por enésima vez y Cleopatra se convirtió en Reina absoluta de Egipto.

Esta es la segunda parte de esta serie de tres, dedicada a Cleopatra en la Aldea Irreductible.

Nosotros nos quedamos con este interesante Documental y mientras, dejamos a Cleo y Julio, festejando esta nueva alianza en un pequeño paseo por el Nilo, que duró 2 meses!! y en el que Cleopatra le enseñó las maravillas de Egipto y estoy seguro que, algunas de su propia cosecha…


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Aquí os dejo también el enlace de El Egipto según Cleopatra – PARTE 1

Documental Vía | Danizia