Monstruos, íncubos, intrusos… y neurociencia

La pesadilla de Henry Fuseli (1781) representando un demonio íncubo
La pesadilla de Henry Fuseli (1781) representando un demonio íncubo

Estás durmiendo. Es una noche como otra cualquiera y de repente despiertas sin poder mover un solo músculo. Tu corazón sigue latiendo, tus pulmones respiran, pero tus brazos, tu cabeza, tus piernas no responden, estás totalmente inmovilizado.

Mientras tus ojos se acostumbran a la oscuridad miras alrededor de tu cama y, entre las sombras de la noche, ves claramente la forma de una presencia extraña. Un intruso se ha colado en tu casa. Intentas concentrarte y convencerte a ti mismo que estás en mitad de una pesadilla… pero estás despierto. Inmóvil en la cama y con alguien desconocido en tu habitación.

Un estudio analiza las diferencias culturales y sociológicas existentes en países tan diferentes como Egipto y Dinamarca sobre este trastorno de parálisis del sueño y presencia de intruso.

Puedes leer el artículo completo en Yahoo Ciencia, en el post que he escrito hoy para Cuaderno de Ciencias y que se titula: “¿Te has despertado sin poder moverte y sintiendo la presencia de un intruso en tu habitación?”


3 Comentarios

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MarcMarc

A mi esto me ha pasado. Tuve una temporada, hace ya unos 5 o 6 años con situaciones recurrentes. Es una sensación muy desagradable porque es tal como lo comentáis. Te medio despiertas y estás totalmente paralizado. Eres consciente de que estás en una especie de sueño y la presencia de algo o alguien en la habitación, junto a la cama es muy muy real, aunque de algún modo “sabes” que no hay nadie. Pero lo peor es que no puedes ni tan solo gritar o mover la cabeza a un lado para comprobar quien es o deja de ser. Estás ahí, paralizado y tienes que hacer un esfuerzo mental considerable para autoconvecerte de que es todo tu mente. Lógicamente, lei algunas cosas al respecto y para mi la clave ha sido tener unos mejores hábitos nocturnos. Dormir horas más regulares (no necesariamente muchas) y saber anticiparme al agarrotamiento muscular que precede al episodio para ganar consciencia y evitarlo.

Por otro lado, es curioso como la influencia cultural determina la personalidad del ser que hay en la habitación. En mi caso era una especie de alienigena racional (no un monstruo). No es que veas un hombrecillo gris ni nada por el estilo…pero tienes la “certeza” de que esa sombra que ves no es una presencia humana. Eso me pasa por leer tanta ciencia ficción. En definitiva, es algo bastante jodido, pero controlable sin fármacos ni nada de nada.

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