Un vistazo a las puertas del infierno en la Antártida (1908)

Todas las mitologías tienen su particular concepción del Universo, su manera de organizar el mundo humano y el de sus divinidades. Sin embargo, en la mayoría podemos encontrar una separación bastante clara entre el mundo en el que vive el hombre y el mundo donde viven los dioses.

Monte Erebus Fuente: Flickr Licencia Creative Commons

Los primeros en tener una completa organización divina fueron los egipcios que, a su vez, dividieron los mundos de los Dioses en dos apartados… el cielo y el inframundo.

Aquella concepción egipcia duró más de 3.000 años, hasta mediados del siglo VI de nuestra era, cuando Justiniano I, prohibió definitivamente el culto a los dioses egipcios… Sin embargo, tres milenios de influencia religiosa son mucho tiempo, y la mayoría de las culturas y mitologías se han visto, de una o de otra manera, influidas por el legado egipcio.

Griegos, romanos, judios, cristianos… todos han heredado esa costumbre de mirar al cielo en busca de Dioses, y tambien, por supuesto, mirar hacia abajo… a las tenebrosas sendas del inframundo.

Érebo era un Dios primigenio griego, hijo de Caos y hermano de la Noche, y representaba la oscuridad y las sombras. Un lóbrego dios creador de las brumas y nieblas que rodeaban los bordes del mundo y los lugares subterráneos.

Monte Erebus Fuente: RossSea.info

En castellano Erebo es sinónimo de infierno y quizá esa era la idea que tenía Sir James Clark Ross, el primer explorador que llegó a verlo y que lo bautizó así el 27 de enero de 1841, cuando se encontró con aquella increíble sorpresa: El volcán activo más al sur del mundo.

Nube lenticular sobre el Monte Erebus Fuente: Thelivingmoon.com

Desde que edité el Podcast dedicado a Ernest Shackleton tenía ganas de hablar de este espectacular volcán en la Sección de Lugares en el Mundo, y hoy nos vamos a dar una vuelta por él, de la mano de la mitología, la historia y la fotografía.

Porque, aunque fue James C. Ross quien lo bautizó igual que su barco en 1841, la hazaña de conquistar su cumbre tuvo que esperar más de 60 años, hasta 1908, fecha en la que la Expedición Nimrod encabezada por Shackleton, consiguió ascender hasta los 3794 metros de su crater… Un crater que además sigue siendo uno de los pocos lagos de lava activos en todo el mundo. El espectáculo tuvo que ser emocionante.

Crater del Monte Erebus Fuente: Web del profesor Bill Rose

La escalada comenzó el 07 de Marzo y ya desde el principio comprendieron que se encontraban en un lugar extraordinario… La base del volcán, aquella morada en la antártida del terrible dios del inframundo, se hallaba repleta de chimeneas humeantes… Cientos de fumarolas bordean la base del Erebus dejando un espectáculo geológico único en el mundo.

Fumarola en la base del Erebus Fuente: Neatorama

La ascensión duró cinco largos días (del 07 al 11 de Marzo de 1908) y dejó al equipo de intrépidos escaladores totalmente agotado o en palabras del propio Eric Marshall de regreso al campamento: “prácticamente muertos”.

Sin embargo, la recompensa de aquellos hombres de la Expedición Nimrod fue la de ser los primeros seres humanos en contemplar con sus propios ojos, las puertas blancas al infierno del dios Erebus.

Aquí os dejo una impresionante foto desde el espacio de su crater, realizada por la NASA:

Crater del Monte Erebus desde el espacio Fuente: Nasa Dominio Público Click aquí para ver FOTO COMPLETA

Archivado en la Sección: Lugares del Mundo


7 Comentarios

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CarlosXLCarlosXL

Cada día lo haces mejor. Además me encantan los temas que has reunido para este artículo: historia, mitologia, aventuras, expediciones, antártida, fotografía. Es que lo tiene todo y además buena música: Un 10!!

Por cierto, te voté en los premios bitácoras y creo que vas en cabeza, te lo mereces. Enhorabuena una vez más.

Manoliño Captura

Una única apreciación. En el caso de los romanos la división no era como en el caso de los griegos, aunque muchas veces se haya interpretado así debido a la influencia del helenismo en la cultura romana.

Tenían un lugar dedicado a los dioses, otro en el que vivían los humanos y, por último, el infierno. Pero en este caso no era un lugar de pena como el cristiano, por ejemplo, allí no iban a parar los pecadores. En el infierno romano acababan todos los humanos, sin excepción y sin distinción, al morir.

A Augusto le mencionaron en una ocasión a su “legado infernal” (Suetonio, Vida de los doce césares), en referencia a la herencia que recibió de su padre adoptivo, Julio César, dando a entender que lo había recibido después de muerto, sin ninguna de las connotaciones negativas que tendría hoy semejante definición.

Irreductible

@Manoliño Gracias por la apreciación, aunque en este caso tan sólo me refería a que muchas mitologías “colocaban” las casas de sus Dioses, no sólo en el cielo… sino también ahí abajo 😉

Pero es interesante la nota que aportas de que los humanos íbamos directamente para abajo… jajaja…

Un saludo.

Constantino Carenado

Ohhhh
¿Y si esa expedición viajó al centro de la tierra?
Quizás…
¿Y si encontraron la puerta de acceso al “inframundo”?
¿El mundo que “está debajo”?
Ohhhhh

¿Oh quizas descubrieron la miseria de su propio mundo?
¿Se tuvieron que ir tan lejos?

Un saludo.

Danilo VenegasDanilo Venegas

Pregunta: se puede ir hasta el cráter? se puede escalar? existe alguna expedición.? pueden enviar información para intentar escalar este maravilloso volcán en la antártica.

Danilo

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