“El ataque de los muertos” (El asedio a la fortaleza rusa de Osowiec, 1915)

Detalle de “Trench warfare” (1932) de Otto DixFuente

Hola a todos!… Se acabaron las vacaciones y me reincorporo a la Aldea con una historia de coraje, resistencia y valor, como tantas otras que, más o menos conocidas protagonizaron héroes anónimos de la Primera Guerra Mundial.

Sobre los defensores de la fortaleza rusa de Osowiec se lanzaron cerca de medio millón de obuses alemanes durante un asedio de cerca de seis meses. También sufrieron hambre, enfermedades, ataques de la infantería y de la aviación prusiana, y hasta de gas tóxico, pero los maltrechos sobrevivientes realizaron una última acción heroica que pasó la Historia con el nombre de “el ataque de los muertos”.

Pongámonos primero brevemente en situación.

Nos encontramos en los albores de la Primera Guerra Mundial, concretamente a finales de agosto de 1914.

Tras el intento ruso de invasión de Prusia oriental, los ejércitos alemanes, al mando del General Paul Von Hindenburg, derrotaron de manera flagrante al mal preparado ejército imperial ruso en la famosa batalla de Tannenberg.

Con más de 140.000 bajas, entre muertos, heridos y capturados, el II Ejército Ruso fue prácticamente aniquilado, viéndose obligado a replegarse y dejar expuesta a la Polonia rusa al ataque alemán.

Prisioneros y cañones rusos capturados en la Batalla de Tannenberg Fuente

Y así fue. En septiembre de 1914 el ejército alemán comenzó la invasión de Polonia (parte del Imperio Ruso).

Allí se encontraba el escenario de nuestra historia: la fortaleza rusa de Osowiec, situada en el margen derecho del río Biebrza.

La fortificación era de gran importancia estratégica, ya que cerraba el único paso existente a través de los grandes pantanos del Biebrza. Era para los alemanes el camino más corto hacia la invasión de Rusia.

Plano de la Fortaleza de Osowiec Fuente

Batería de la fortaleza Fuente

Se trataba de una fortificación no muy grande pero muy bien pertrechada: era prácticamente circular y contaba en su interior con cuatro fuertes de hormigón.

La posición principal de la defensa de la ciudadela era una fortaleza “Central” o fuerte 1, donde además se encontraban los almacenes y barracones. Su perímetro era defendido también por trincheras y alambradas de espino.

Contaba con una guarnición de cerca de 1.000 hombres y 69 cañones de distinto calibre. A su mando se encontraba el comandante Sveshnikov.

Cuartel de mando del Fuerte 1 de la fortaleza Osowiec. Pueden observarse las defensas blindadas de las ventanas Fuente

Frente a ellos se habían situado alrededor de 200.000 prusianos y un ingente número de piezas de artillería y morteros de asedio.

Nos encontramos en el amanecer del día 25 de febrero de 1915.

Los alemanes habían calculado que forzar la rendición de la fortaleza sólo les llevaría 24 horas de bombardeo metódico: en total 360 rondas, es decir, una cada cuatro minutos.

Por su parte, el alto mando ruso, viendo lo que se avecinaba, pidió a los defensores de la fortificación algo que en el fondo consideraba como imposible: resistir al menos 48 horas… Pero la fortaleza resistiría heroicamente durante casi 6 meses.

A las 7:00 de la mañana las baterías y morteros alemanes comenzaron a abrir fuego…

Morteros pesados alemanes disparando Fuente

Durante la primera semana del terrible bombardeo se calcula que fueron lanzados entre 200 y 250 mil proyectiles pesados, y durante todo el asedio cerca de 500.000.

Ya os podéis imaginar la escena:

Las defensas se derrumbaban y se desprendían paredes y techos, enormes lenguas de fuego lo invadían todo, la tierra temblaba, depósitos y almacenes eran destruidos, la comunicación por cable se interrumpió… el castillo entero estaba envuelto en nubes de humo y polvo… y así día tras día…

Los corresponsales extranjeros, impresionados por la visión, llegaron a escribir que era imposible que nadie saliera vivo de aquel huracán de fuego.

Dos baterías pesadas alemanas de asedio Fuente

Según cuentan las crónicas, la fortaleza también fue bombardeada por la aviación alemana, y sus tropas intentaron hasta diez veces tomarla al asalto, pero lo pantanoso del terreno y el fuego de las baterías rusas impidieron nueve de ellos.

Y llegamos a la parte central de nuestro relato: el décimo intento de asalto.

Era el 6 de Agosto de 1915, llevaban más de 5 meses de asedio. Este fue un día más negro si cabe para los defensores de Osowiec.

A las innumerables bajas y heridos por los bombardeos se unían las causadas por las enfermedades… ý ahora se iba a añadir un nuevo calvario para ellos…

Los alemanes, al que este asedio les estaba llevando mucho más tiempo del previsto, decidieron utilizar gas venenoso contra la guarnición de la fortaleza.

Ataque de gas en el frente ruso Fuente

Eran las 4:00 de la madrugada de aquel 6 de agosto.

Una enorme nube verde de cloro se acercaba a la ciudadela desde las posiciones alemanas. Tardó en llegar entre 5 y 10 minutos. Tenía una anchura de 8 Km y más de 12 metros de altura.

Los defensores no tenían máscaras antigas.

Las hojas de los árboles se volvieron amarillas, todo comenzó a cubrirse de una gruesa capa de color verde de monóxido de cloro: los obuses, los tanques de agua, los ya escasos alimentos almacenados sin cierre hermético -carne, mantequilla, manteca de cerdo, verduras- se volvieron venenosos.

Los hombres se refugiaron como pudieron entre los pliegues de las trincheras y de los restos de las antiguas murallas de la fortaleza… pero la intoxicación llevó a muchos de ellos a la muerte.

Soldados rusos en trincheras Fuente

Tras el ataque de gas quedaban con vida poco más de un centenar de defensores.

El mando alemán pensó que la fortaleza ya estaba condenada, así que volvieron a abrir fuego masivo de artillería al tiempo que 7.000 soldados se dispusieron a realizar el definitivo asalto a la fortaleza: sería el décimo, pensaban que sería el último… y que sería fácil…

Sin embargo, el comandante Svechnikov ordenó un contraataque desesperado contra la infantería prusiana.

A pesar de las fuertes pérdidas, nueve baterías pesadas y dos ligeras comenzaron a abrir fuego desde los restos de la fortaleza contra los atacantes.

Soldados rusos cargando con bayoneta

Y fue precisamente en ese mismo instante cuando no más de 60 soldados rusos salieron de sus trincheras y refugios con la bayoneta calada hacia los atónitos soldados alemanes, gritando entre agónicos estertores y toses sangrantes, envueltos en harapientas camisas y trapos, exhaustos y famélicos, con la cara desencajada y los ojos pareciendo que se salían de sus órbitas…. auténticos muertos vivientes.

El escenario era dantesco… un espectáculo horrible.

La infantería germana, aterrorizada, no presentó batalla y apresuró a retirarse. Desorganizados en la fuga, dejaron atrás armas y municiones por el camino.

Varias docenas de “medio-muertos” soldados rusos pusieron en fuga a tres regimientos de infantería germánica.

Y así terminó este asalto, en el que los alemanes habían depositado tantas esperanzas tras más de cinco meses de asedio.

Esta acción pasará a la historia de Rusia como el “ataque de los muertos”.

Osowiec todavía era rusa.

Durante algunos días más se repitieron los bombardeos de la artillería alemana, pero el alto mando ruso consideró que la defensa de la fortaleza ya había perdido su significado, por lo que ordenó su evacuación la noche del 24 de agosto de 1915, no sin antes hacer que sus zapadores hicieran estallar el escaso armamento y munición que aún quedaba en la fortaleza para así evitar que cayera en manos alemanas.

Pocos días más tarde, el ejército prusiano ocupó las ruinas de Osowiec, donde no encontró ni un mísero cartucho, proyectil o lata de comida.

Ruinas de la fortaleza de Osowiec tras el asedio

Una defensa heroica y ejemplar que al final no sirvió para casi nada (acaso retrasar el avance alemán en el frente oriental). Con la firma del Tratado de Brest-Litovsk en marzo de 1918, Rusia se retiraría de una guerra que en tres años había costado la muerte a 2.300.000 rusos y otros 5.000.000 heridos.

Esto provocó que 160 divisiones alemanas (más de 2 millones de soldados) y austriacas pudieron cambiar del Frente Oriental al Frente Occidental.

Notas, Fuentes y Más información

Nota 1: Algunos de los documentos consultados sostienen que existieron otras razones que pudieron influir en el fracaso de este décimo asalto y la puesta en fuga de los 7.000 soldados alemanes por cerca de 60 rusos cansados y envenenados.

Por ejemplo, se dice que aquel 6 de agosto la infantería alemana pasó demasiado pronto a la ofensiva tras el ataque de gas, sufriendo pérdidas en sus propias filas que causaron el pánico en las tropas, forzando su retirada…

Tal vez hay algo de cierto en ello, pero no restaría un ápice la lección de valor, coraje y resistencia al asedio por parte de este puñado de soldados rusos.

Nota 2: Durante el trabajo de investigación y recopilación de información para esta historia he dado con varios artículos (en ruso) que se quejan en cierta manera de que este hecho heroico no sea suficientemente conocido y difundido en su país. Alegan y critican que al tratarse de soldados zaristas el estado soviético no veía políticamente correcto exaltar la heroicidad zarista tras la revolución rusa de 1917.

Nota 3: También decir que durante el trabajo de investigación y redacción de este artículo me ha venido varias veces a la cabeza el asedio de nada menos 337 días que sufrieron nuestros héroes españoles durante el sitio de Baler (Filipinas), conocidos como los últimos de Filipinas.

Fuentes y más información:

Prácticamente toda la información que he podido encontrar se encuentra en ruso y en polaco. Además de las fuentes que se enlazan a lo largo del texto y bajo las fotografías, se puede consultar esta página (en ruso) o esta (también en ruso), aunque todas citan como fuente principal un estudio de la biblioteca histórico-militar soviética (en ruso), datado en 1939, que analiza a modo de diario el asedio de la fortaleza de Osowiec para finalmente sacar conclusiones acerca de los métodos y sistemas de fortificación.

Además podéis encontrar algunas fotografías de las ruinas del fuerte, sus alrededores y del campo de batalla en panoramio.

También te puede interesar Vida (y muerte) en las trincheras de la Primera Guerra Mundial

22 Comentarios

Participa Suscríbete

nade

Excelente artículo! Su valor es incalculable por ser rusas todas las fuentes y no haber absolutamente nada en castellano sobre el tema. Ahora sólo falta que lo metáis en la wikipedia.

Un cordial saludo!

AnonymousAnonymous

Mencionar el bombardeo de la fuerza aérea alemana (teniendo en cuenta el número de bombas que pudieron tirar y el que tiró la artillería, junto con la potencia de las mismas) es un poco ridículo, pero buen artículo.

AnonymousAnonymous

“el asedio de nuestros heroes españoles en Filipinas” no entiendo q de valeroso tuvieron los conquistadores . Llegaron a traer la miseria, la esclavitud, susperversiones, religiones inutiles a unos pueblos libres, cultos, con sus propios problemas, pero libres al fin, asi q de valeroso nada. Valerosa la resitenciqa de los nativos q lucharon hasta el final en la ocupacion de sus tierras a manos de bestias asesinas como Colon o Cortes. En el caso de Filipinas, lo mismo. Aunq antes de los españoles fueron los chinos y musulmanes creo.

AnonymousAnonymous

El artículo está lleno de incorrecciones, has endulzado tanto la historia que apenas si queda algo de verdad. La historia es más rigor y menos dramatismo.

Incluir fotos que nada tienen que ver con el hecho, de otros frentes, es extraño. Si la historia no tiene fotos, no se ponen.

Si este frente no es tan conocido, y ni se le menciona en fuentes inglesas, ¿No te hace sospechar que o no todo es verdad o no fue el punto donde se contuvo a los alemanes?

Los alemanes tuvieron mil problemas más graves en el frente este que esta oposición de pacotilla. Los fuertes eran indestructibles, sólo a un coste elevadísimo podían tomarse. Los soldados apostados en los fuertes no eran héroes: se quedaban ahí a punta de pistola y sabían que tenían que luchar hasta el fin, pues no eran más que un muro de contención, sin posibilidad alguna de escapar.

Este enfrentamiento comparado con lo vivido en Ypres fue una película de Disney.

El nombre correcto del comandante sería Sveshnikov.

El cloro empleado en los bombardeos era más bien inocuo. Sólo el miedo que causaba en las tropas tenía algún tipo de utilidad táctica. El porcentaje de muertos por guerra química en la I Guerra Mundial es insignificante. El cloro era una nube que igual que llegaba se iba, y con él todos los efectos tóxicos. Los alemanes huirían antes de la nube tóxica, que estaba a merced del viento, antes que de una carga desesperada.

La reducción de la guerra en el frente oriental es de risa: del Ataque de los Muertos a Brest-Litovsk. Anda que no hubo combates interesantes de por medio.

Un asalto de 7.000 soldados es una pachanga en una guerra con batallas en que había 400.000 prisioneros.

En fin, me ha desilusionado el artículo, a poco que uno sepa de un tema, es capaz de encontrar fallos a mansalva. Me imagino que el resto son por el estilo, quitar todo el rigor y dejar las leyendas urbanas y los hechos llamativos, de estos no se cuestiona ni un punto dramático.

Pero en Meneame seguirás siendo Dios, sobre todo si sólo das fuentes en ruso.

Irreductible

@Anonimo Leyendo toda la parrafada que has escrito no sé por donde empezar…

Iremos por partes.

– En lo de endulzar la historia… Si… sí… ha quedado muy dulce… jajaja… Me gustaría verte allí a ver que dulce era 😉
No se ha endulzado nada, el post está perfectamente como está… Y lo demás es una apreciación subjetiva y personal tuya, que respeto, pero no comparto.

– Las fotos están puestas perfectamente, añaden contenido visual al post y mejoran la lectura haciendo más comprensible lo que se cuenta. Si hay alguna que no es correcta: Señálala y dí la causa…

La mayoría de las fotos están directamente relacionadas con el artículo: Los planos de la fortaleza, las ruinas posteriores, los priosioneros de Tannenberg… Si hay alguna foto que no corresponde con este asedio, ha sido puesta para ilustrar mejor la redacción y hacerla menos pesada.

– Lo del gas… Ahí estás bastante equivocado.
Decir que en la primera guerra mundial el gas que se utilizó era una tontería, (?¿?¿?)

Hubo muchos tipos de gases desde el gas lacrimógeno, hasta el gas mostaza, pasando por supuesto por el gas venenoso como el fosgeno, letal de necesidad.

Que la cifra de muertes por gas en la IWW fue insignificante… Por supuesto… ¿Quién ha dicho lo contrario?… Sin embargo, estás equivocado en este aspecto.

En Ypres sí se utilizó cloro, un gas más molesto que mortal… Era bastante fácil de evitar y no causó mucha preocupación… además se veía facilmente y con un pañuelo mojado se evitaba…

Sin embargo, presupones que en Osowiec se utilizó cloro, cuando no es así: relee el artículo y verás que no se habla de cloro.

Ya hemos hablado aquí muchas veces de gases en la IWW, no me vengas ahora a descubrirme el cielo: http://aldea-irreductible.blogspot.c...olmico.html

Es decir que leo tu crítica, la acepto, pero oye… no aciertas mucho, es más una opinión personal, tu opinión personal… que respeto, pero que no va mucho más allá de eso… una opinión, muy subjetiva por cierto… Las comparaciones entre Disney, pachangas y otras apreciaciones de tipo personal, que poco tienen de riguroso (?¿?¿).

Si es cierto que el general se llamaba Sveshnikov… y no Svechnikov como he escrito… Buff… Enhorabuena, creo que es lo único en lo que aciertas y por cierto, no es fallo de Guillermo sino mío al escribir… él me lo había enviado correctamente.

Vuelvo a leer tu comentario y… Me gusta aprender y oye… me encantan los comentarios que aportan cosas interesantes… Pero, no sé si ha sido tu tono o la forma en que has escrito… NO me llevo bien con la prepotencia 😉

Venga, un saludo.

Servando Pestano

Me ha gustado mucho esta entrada postvacacional.

Anónimo, si tantas incorrecciones hay en ella sería muy enriquecedor para quienes leemos este blog que detallaras cuáles son y, sobre todo, las explicaras. Tal como expones tu respuesta suena como a rabieta de la que no acabo de entender bien el porqué. Supongo que al resumir seis meses de lucha en apenas un centenar de líneas se deben perder muchos detalles.

En ningún momento se dice que este enfrentamiento haya sido el más decisivo o el más importante de la guerra, simplemente se destaca y se toma buena nota de él.

Y al margen de la veracidad de este hecho o de que hayan ocurrido en el modo y forma en que se cuenta aquí dudo que cualquiera que hubiese estado en la piel de un soldado prusiano en aquel entonces hubiese reaccionado de forma muy distinta al ver aparecer a unos sesenta “cuasihombres” con balloneta dirigiéndose hacia ti después de todo lo que había caido.

Un saludo.

Man_chesterMan_chester

Un trollaco como un castillo el anonimo ese: Entra como enfadado. Pues vete a otro sitio y lee bien el artículo: ¿Donde dice que este enfrentamiento fuera decisivo?

Si además añade al final de la entrada(no lo habrá leido): “Una defensa heroica y ejemplar que al final no sirvió para casi nada”

Anonimos listillos y enfadados, es la definición de TROLL. No sé ni cómo le contestas irreductible!

AnonymousAnonymous

Bueno, bueno, pues no es que sea un Dios. Pero al menos, se lo curra. Y bastante. Gracias por el blog.

AnonymousAnonymous

En el resto de cosas estoy contigo pero es cierto que en el artículo si se habla de cloro: “Una enorme nube de cloro verde se acercaba a la ciudadela desde las posiciones alemanas”.

¡Un saludo!

guillermo

En primer lugar muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Para el anónimo de las 18:23:

Soy el autor del artículo y aunque muchas de tus observaciones ya han sido debidamente respondidas por otros lectores así como por irreductible, quedan otras por contestar:

No crees que la historia en general del asedio sea cierta puesto que solo hay fuentes rusas y no ¿inglesas?. Además dices que los fuertes eran “indestructibles” y dudas de las muertes por gases tóxicos.

Pues bien, te respondo a todo ello con este breve artículo del periódico español de la ciudad de Toledo, “El Castellano” en su edición del 7 de septiembre de 1915., es decir, apenas dos semanas después de la evacuación de la fortaleza.

El artículo textualmente dice (al final dejo el enlace, es en la página 3ª, columna central)

“SOBRE LA TOMA DE OSOWIEC
Interesantes detalles

Petrogrado.- El jefe de la plaza de Osowiec, ocupada por los alemanes, ha enviado al czar una extensa nota explicándole la caída de aquella.

Los alemanes atacaron muy vigorosamente hasta diez veces, empleando en todas ellas gases asfixiantes.

Más de seiscientos valones de éstos gastaron en el último ataque, Tres cuartas partes de las fuerzas moscovitas que defendieron la plaza perecieron envenenadas.

Al décimo ataque, los rusos, no pudiendo prolongar ya más la resistencia, emprendieron la retirada. (En el artículo también hablo de evacuación del fuerte tras el décimo ataque)

El czar ha respondido a la nota con un expresivo mensaje de felicitación para el jefe de la plaza tomada y su HEROICOS soldados”

Fuente:

http://biblioteca2.uclm.es/bibliotec...df/0970.pdf

Como verás, este breve artículo en español coincide con las fuentes rusas y polacas mencionadas en mi artículo… vaya, pero no es una fuente inglesa como desearías…

Respecto al asunto de la huída de los alemanes, ya digo en la nota 1, al final del artículo que algunos de los documentos consultados sostienen que existieron otras razones que pudieron influir en el fracaso de este décimo asalto, como que la infantería alemana pasó demasiado pronto a la ofensiva tras el ataque de gas, sufriendo pérdidas en sus propias filas que causaron el pánico en las tropas, forzando su retirada…
Y para finalizar: no digo en ningún momento que este ¡ataque de los muertos” forzara el tratado de Brest –Litovsk, sino al contrario, puntualicé que fue “una defensa heroica y ejemplar que al final no sirvió para casi nada”

Tienes razón en una cosa: durante la Primera Guerra Mundial se libraron sin duda batallas mucho más importantes y trascendentales que esta, pero pareces olvidar que la Historia no solo se compone de grandes hechos, sino que también forman parte de ella pequeñas gestas y heroicidades, muchas de ellas inútiles pero también dignas de mención y de recuerdo, sean del bando que sean.

Atentamente.

Jablago

Me ha gustado mucho el artículo. Es estupendo.

A Ireductible y a Guillermo sólo deciros que no os preocupéis lo más mínimo del susodicho Anónimo. Es muy fácil cuestionar a los demás y no dar la cara, típico en esta clase de gente. Yo esos comentarios los borro de entrada. Si no le gusta lo que se hace aquí, que no vuelva, así de sencillo.

Enhorabuena por el blog y por el éxito que estáis teniendo.

Saludos!

Javi

Es difícil tener éxito, más de tres mil asiduos, podcats muy currados, periódicas entradas en menéame y un estilo divulgativo que haría sonreír emocionado al mismísimo Juan Antonio Cebrián, es difícil hablar de Historia y hacerlo ameno, gratuito, riguroso, divertido y entretenido, exige tiempo, esfuerzo y un compromiso continuo.

Es fácil no tener nombre, no ser nadie, criticar y creerse en posesión de la verdad absoluta, sentar cátedra con una máscara en el careto y lanzar piedras escondiendo la mano, es fácil ajustar cuentas desde el anonimato, acusar con el dedo levantado desde la muchedumbre, como los valientes, ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Es fácil sentir envidia, lo jodido es conseguir que, al hacer una crítica, ésta no se note.

ezioezio

Una fuente estupenda de información acerca de historias desconocidas en la Primera guerra mundial un tema serio pero a la vez interesante. Gran artículo

Ezio AuditoreEzio Auditore

Me ha gustado mucho, resumes y explicas bastante bien, es un tema serio pero interesante además es una fuente de información buena y fiable. Gran artículo.

Ezio AuditoreEzio Auditore

Una resistencia poco conocida sin embargo de gran coraje. Por el contrario como explicas en tu artículo no valió la pena.

Deja un comentario

Tu email nunca será mostrado o compartido. No olvides rellenar los campos obligatorios.

Obligatorio
Obligatorio
Obligatorio

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>