INTERCAMBIO DE ESPÍAS EN LA GUERRA FRÍA: EL PUENTE GLIENICKE

Entre la densa niebla, y con una temperatura cercana a los 20 grados bajo cero, se vislumbraba a lo lejos una difusa silueta humana que, con paso lento, comenzaba a caminar desde el lado oriental del puente Glienicke.

Al mismo tiempo, otro hombre iniciaba su marcha desde el sector americano.

A mitad de camino los dos se encuentran… Un rápido y breve cruce de miradas. Pero no dejan de caminar. Vuelven a mirar al frente y cada uno continúa en su dirección.

Son las órdenes que han recibido.

Les separan muy pocos metros de su ansiada “libertad”.

El puente Glienicke, conocido como “el puente de los espías” fue testigo de algunos de los más importantes intercambios de agentes secretos durante la guerra fría.

Situado en Berlín, une esta ciudad con Postdam a su paso por el río Havel. Capitalismo y comunismo se citaron aquí por primera vez el 10 de febrero de 1962, cuando el piloto norteamericano Francis Gary Powers y el espía, también norteamericano, Frederic Pryor fueron canjeados por el agente del KGB Rudolf Abel, también conocido como “Fisher”, quien había facilitado con sus informaciones los primeros ensayos atómicos soviéticos.

El 12 de junio de 1985 los agentes del Este y del Oeste se intercambiaron por segunda vez. Esta fue la mayor operación de intercambio de personas desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Un total de 27 espías fueron liberados. Cuatro agentes de los países de Europa Oriental y 23 espías de los servicios secretos estadounidenses.

El tercer y último intercambio de agentes conocido en el puente Glienicke se produjo el 11 de febrero de 1986. En esta ocasión fueron liberados nueve espías, entre los que se encontraba el disidente ruso, también acusado de espionaje, Anatoly Sharansky, en uno de los intercambios más mediáticos de la historia y con una amplia cobertura en directo por los medios de comunicación.

Berlín oriental. Berlín occidental al otro lado del muro. Años ´60

Tres años después cayó el muro de Berlín. Los ciudadanos ya podían pasear por el Puente Glienicke, el “puente de los espías”, sin la sombra de las barreras, de las alambradas y de los fusiles fronterizos.

Desde entonces Glienicke es un puente como otro cualquiera.

Fuentes y más información: No he encontrado mucha más información en castellano de la historia de los intercambios de espías en este puente, aparte del artículo del diario El País de 11 de febrero de 1986 (fecha en que se produjo el intercambio de Anatoly Sharansky) que he enlazado en el texto, y una breve reseña en la revista Muy Historia, nº 10 de 2007. Además, en el texto os dejo los enlaces a la wikipedia de algunos de los protagonistas de estos intercambios, para quien quiera indagar más. En inglés, recomiendo la web glienicke-bridge.com, donde nos cuentan la historia del puente desde su construcción en 1660, y de donde he tomado algunas de las fotografías.

—————————- Artículo realizado por Guillermo


5 Comentarios

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Danieson

Hey, yo he estado en ese puente, me ha gustado ver esta entrada. Si puedo y me acuerdo os envío un par de fotos este fin de semana. Un saludo.

Danieson

Si os fijais detendamente en la foto, os dareis cuenta de que el color verde del puente cambia de color, ahi se diferenciaba cual era cada sector y donde estaba el límite.

bettybetty

Estuve hace poco en primavera berlinesa y me emocioné de solo recordar la historia que transcurrió ante nuestros ojos y viva ya que pude vivirlo. terrible, triste y loco.

1 Trackback

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